Entre infidelidades, despidos y crisis de bateristas: el papá buena onda del rock parece estar en modo crisis existencial.

En un escenario que parece sacado de una telenovela rockera, Dave Grohl, líder de Foo Fighters y eterno heredero del legado de Nirvana, atraviesa una de las temporadas más turbulentas de su carrera. A la reciente y sorpresiva salida de Josh Freese —baterista de alto calibre que ingresó a la banda tras la muerte de Taylor Hawkins— se suma un escándalo personal que ha removido su imagen pública: la confirmación de una hija fuera de su matrimonio, revelación que sacudió tanto a su familia como a sus seguidores más fieles.

Freese, quien posee una trayectoria impecable tocando con decenas de bandas como Nine Inch Nails, A Perfect Circle y Devo, anunció su desvinculación a través de redes sociales, manifestando estar “sorprendido y decepcionado” ante la decisión, aparentemente unilateral, de Foo Fighters. “Decidieron tomar un rumbo diferente”, fue la explicación entregada por el baterista?. Ningún comunicado oficial por parte de Grohl o la banda ha detallado el motivo del cambio.

Sin embargo, este movimiento dentro de la escena, no es aislado. El 2025 ha sido particularmente inestable para los bateristas de alto perfil: Zak Starkey fue despedido de The Who tras 29 años, y Frank Ferrer abandonó Guns N’ Roses en marzo. Un patrón llamativo que despierta preguntas sobre la dinámica interna de las bandas históricas en la actualidad.

Por su parte, Dave Grohl ha optado por mantener un perfil más bajo desde su confesión pública en septiembre de 2024, cuando admitió haber tenido una hija fuera del matrimonio, una infidelidad de esas que los fans intentan barrer bajo la alfombra con un “igual lo queremos”. Su esposa, Jordyn Blum, indicó estar dispuesta a trabajar por la reconciliación, aunque el golpe mediático fue potente. La imagen del rockero amable, cercano y familiar que Grohl cultivó durante años se ve, por primera vez, seriamente cuestionada.

Foo Fighters aún no anuncia quién ocupará el lugar de Freese en la batería para su próximo concierto en el Gran Premio de Singapur este 4 de octubre. Mientras tanto, la incertidumbre marca el pulso de una banda que, por décadas, fue sinónimo de estabilidad en el rock moderno.

¿Y tú, Dave, estás bien? ¿Está Foo Fighters atravesando una crisis de identidad? ¿O es este el inevitable remezón de una agrupación que, como su líder, envejece en medio de luces, sombras y decisiones difíciles?

Por ahora, la única certeza es que Dave Grohl, el hombre que parecía inquebrantable, está mostrando sus primeras fisuras públicas. Y el mundo del rock lo está mirando con atención.

 

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *