Recientemente, hemos asistido en una seguidilla de conciertos que engloban subgéneros como el sinfónico o el black metal, como a Cradle of Filth o Tarja Turunen. Y en medio de esta secuencia de pesos pesados dentro de sus campos, también tuvimos el debut de The Kovenant en el Teatro Cariola, banda de black metal sinfónico y pasajes de avant-garde metal, presentando su emblemático trabajo “Nexus Polaris” de manera íntegra, junto con otros éxitos que nutren su repertorio.

La noche dió inicio con los dos exponentes nacionales encargados de telonear a la banda noruega. Aisthesis abrió la jornada, interpretando casi en su totalidad su álbum “Pl4n3t4rium” del año 2017. Temas como “Gray Tones”, “The Hunter” y “The Fallen Sun” se encargaron de abrir el espectáculo, calentando motores para lo que venía.

De la misma manera, Born in Saturn continuó con la preparación para el show principal, la banda de death metal progresivo repasó su trayectoria que lleva firme desde 2017. Además de abordar temas como “Missing time” o “Eridu”, hicieron un espacio para tocar su nuevo sencillo “I Don’t Know”. Fue una presentación impecable en temas sonoros y con una gran exhibición por parte de sus miembros.

Con un Teatro Cariola lleno en el sector de cancha (que fue el que se habilitó), se proyectaron en el fondo imágenes cósmicas para la apertura, generando una euforia que creció de inmediato, y que definitivamente estalló con el ingreso de los integrantes sobre el escenario. Con Nagash al micrófono y bajo, teniendo a su lado a los guitarristas Ghul y Knut, Sverd en los teclados, Sarah Jezebel en las vocales operísticas, y una leyenda tal como Hellhammer sentado en un kit de batería colosal, dieron inicio al espectáculo con la icónica “The Sulphur Feast”, desatando en éxtasis a un público entregado como nunca.

El sonido realmente estuvo al servicio de la banda, los riffs de guitarra estridentes, como se aprecian en el álbum que celebraron, complementados con las melodías en los teclados de forma excelsa, y la batería de Hellhammer acarreando con el ritmo variopinto, con pasajes lentos y profundos, que de repente eran cortados a pasajes veloces y destructores, a la par que melódicos, fueron llevados a la cúspide con las líneas de voz de su corista soprano, retumbando en las paredes del teatro.

 

1.- The Sulphur Feast

2.- Bizarre Cosmic Industries

3.- Planetarium

4.- The Last of the Dragons

5.- Bringer of the Sixth Sun

6.- Dragonheart

7.- Planetary Black Elements

8.- Chariots of Thunder

 

Esto fue lo que integró la primera parte del show, celebrando su álbum con el sonido que puso el nombre de la banda en el mapa del black metal durante principios de los 2000. El mosh que se armó fue una parte igual de relevante dentro del desarrollo del concierto, y que se hizo notar principalmente en temas como “The Last of the Dragons”.

El resto de la noche se dividió en secciones donde abordaron, tanto sus trabajos más actuales como “SETI”, en una vena que indaga en metal industrial, con canciones como “Via Negativa”; para pasar de lleno a temas que los acompañaron durante sus inicios, en su álbum “In Times Before the Light”, dando cierre a la noche con “Towards the Crown of Nights” y “Monarch of the Mighty Darkness”.

En general, si hablamos de todo lo que debería esperarse de un debut para considerarse digno del recuerdo, el show de The Kovenant lo tuvo prácticamente todo: un sonido decente, una ejecución musical a la altura del evento y un recibimiento cálido del público chileno como tiende a ser costumbre. Con un espectáculo de este nivel, sería gratificante ver a los originarios de Noruega nuevamente por nuestras tierras.

Fotografías: Ismael Gutiérrez

Instagram: @kami_fotografias

Por LEO BONECRUSHER

Amante de la música Rock y Metal, nostálgico de los 80 y constantemente conociendo nuevas propuestas.