El sábado 10 y domingo 11, JazzAut, en el marco de celebración de los 50 años de Sono, se consolidó como un punto de encuentro para sonidos que dialogan desde el jazz, pero que no se quedan atrapadas en sus márgenes más tradicionales. El espacio, el anfiteatro natural de San Pedro de la Paz, recibió dos jornadas intensas donde convivieron el jazz, el blues y distintas formas de experimentación sonora, con una programación diversa y bien articulada.
En la jornada del sábado estuvieron la Big Band Concepción + Andrea Tessa, Claudia Arriagada y los Arriagada System, sumando propuestas como Samorai, María y los Templarios, cerrando la primera noche Álvaro Henríquez junto a Gypsy Trío, ampliando el espectro hacia territorios donde el jazz se cruza con la canción, el swing y una identidad más popular y local.
Pudimos conversar con Samorai, “la cantidad de gente que hay es maravillosa, la energía del público, igual nosotros hacemos algo más sofisticado, pero tuvimos un super buen recibimiento de la gente, estuvo increíble, es la primera vez que tocamos en el Anfiteatro de San pedro de la Paz. Actualmente estamos en proceso creativo, para renovar nuestro repertorio, y tenemos próxima fecha el 17 de enero en Eco Camping El Arrayán, camino a Antuco”.
También previo a salir al escenario Álvaro Henríquez nos da sus impresiones: “Más que jazz tradicional es jazz guachaca, que es un jazz que inventó Roberto Parra. Él decía que este tipo de jazz no lo entendía ni Pitágoras; es muy entretenido poder tocar acá en Concepción, que es mi tierra y poder tocar para los penquistas este ritmo que es muy entretenido, yo lo toco hace mucho tiempo, pero hay gente que es mucho más entendida en eso, como Gypsy Trío, lo que vamos a hacer ahora es una mezcla de varias canciones de Roberto Parra, sobre todo jazz guachaca, y un par de sorpresas más”.
La primera jornada se desarrolló con el anfiteatro completamente lleno y un público diverso, atento y dispuesto a recorrer distintos registros sonoros. Se respiró un ambiente de curiosidad y respeto, donde la escucha fue protagonista y cada propuesta encontró su espacio sin interrupciones ni apuros. La respuesta del público acompañó con aplausos, silencios oportunos y una conexión constante con el escenario.
El cierre quedó en manos del jazz guachaca de Álvaro Henríquez, quien volvió a tocar en su ciudad natal frente a un público que lo ha visto crecer desde sus primeros pasos y que sigue acompañando su trayectoria hasta hoy. El repertorio transitó por distintos momentos e incluyó versiones en clave swing de algunas canciones de Los Tres, cerrando la noche con un tono cercano y celebratorio.
El domingo, el festival mantuvo el pulso con una programación igualmente diversa. Titae 4 Funk aportó groove y trabajo rítmico, mientras Chung Hwa y Sistemas Inestables exploraron caminos más experimentales. El cierre estuvo a cargo de La Brígida Orquesta Instrumental y Memphis La Blusera, sumando energía, calle y tradición blusera a una jornada marcada por la mezcla de estilos y generaciones.
Para cerrar la jornada, Salió Memphis la Blusera al escenario, y un público ansioso esperaba escuchar el blues de una banda que lleva años en los escenarios (desde 1978), recuerdo que en los años 90 tuve la suerte de verlos en el Condon Clú en Buenos Aires, en galpones, con un público que ya los seguía en todas sus presentaciones.
Hoy, convertidos en una banda consolidada y respetada dentro del blues latinoamericano, desplegaron una energía intacta. Bastaron tres canciones para que nadie permaneciera en su asiento, el público de pie, cantando y bailando cada tema, convirtió el cierre en una verdadera celebración, una verdadera fiesta, como resumió Luka, su vocalista “La noche está hechizada de blues, jazz y felicidad”.
Finalizado el show, nos comentan: Giuseppe Puopolo saxo de Memphis La Blusera, “un saludo para toda la gente que nos sigue, Memphis está muy contento de estar por acá y volver a Chile, gracias por venir a escucharnos, y a cubrir el evento que fue muy lindo con Sono, agradecemos esta hermosa onda que tiene Chile”.
Martin Luka voz de Memphis La Blusera, “Mi impresión de la visita a Chile es impecable, divino, nos han dado afecto, cariño, buenos momentos, nos hacen venir un montón de veces, desde el 2023 ya hemos venido como 5 veces, es increíble el recibimiento, y mirando la cara de la gente, del público, te das cuenta lo que pasa, el recibimiento es increíble”
Más que un festival estrictamente jazzístico, JazzAut funcionó como un espacio de cruce: jazz experimental, jazz guachaca, funk y blues compartiendo escenario, una señal clara de que la escena local y nacional sigue buscando nuevas formas de encuentro, lejos de etiquetas rígidas y más cerca de la experiencia en vivo, reflejando una escena que entiende el jazz como punto de partida y no como límite.
Con una convocatoria constante durante ambos días, JazzAut dejó la sensación de un evento necesario para el circuito cultural del Gran Concepción: diverso, bien curado y abierto a sonidos que dialogan entre tradición y exploración; el evento se sostuvo desde la cercanía con el público, una programación cuidada y un ambiente que favoreció la escucha y el intercambio entre músicos y asistentes.
Jazz Aut se instala así como una plataforma necesaria para el circuito cultural del Biobío: un evento que privilegia la experiencia en vivo, el cruce generacional y la calidad sonora, reafirmando que la música sigue siendo un espacio de encuentro real cuando se trabaja con criterio y convicción.
Fotos: @perroloboph
Galería | Festival Internacional de Jazz “Jazzaut” en San Pedro de La Paz (Día 1)

