En 2011 tocaron bajo el sol del mediodía, en la primera edición de Lollapalooza Chile. Quince años después, Los Bunkers regresan al mismo festival para cerrar una de sus jornadas como headliners, convirtiéndose en la primera banda chilena en alcanzar ese lugar en la historia del evento. El recorrido no solo marca un ascenso artístico: también instala un precedente para la música nacional en el escenario más grande del país.
De Concepción al mundo
Formados en 1999 en Concepción —ciudad considerada la “cuna del rock chileno”—, Los Bunkers construyeron desde el inicio una identidad sólida. El núcleo de la banda estuvo compuesto por dos pares de hermanos: Álvaro y Gonzalo López, junto a Mauricio y Francisco Durán, con Mauricio Basualto en batería como pieza fundamental durante más de dos décadas.
Sus primeros discos mostraron una fuerte influencia del rock británico de los 60 —The Beatles y The Kinks—, pero rápidamente incorporaron una dimensión local. Con La Culpa (2003) integraron elementos del folclore chileno y dialogaron con la tradición de la Nueva Canción. Luego, trabajos como Vida de Perros (2005) y Barrio Estación (2008) consolidaron un sonido más alternativo y urbano, con canciones que terminaron convertidas en himnos generacionales: “Llueve sobre la ciudad”, “Ven aquí”, “Miño”, “Canción para mañana”.
Los registros que anticipaban la consagración
Hace casi veinte años, en noviembre de 2006, lanzaron En Vivo, su primer DVD, grabado en el Teatro Teletón en diciembre de 2005. Más que un concierto de 20 canciones, fue una declaración de principios: una banda segura de su repertorio, disciplinada en escena y consciente de su crecimiento.
El lanzamiento incluyó el documental Vida de Perros, donde repasaban sus primeros seis años de historia, desde Concepción hasta México. Esa ética de trabajo —“uno lo único que tiene que hacer es tocar bien”, como señalaba Mauricio Basualto— se transformó en una constante.
Una década más tarde, SCL (2016) registró el multitudinario concierto en el Movistar Arena durante la era La Velocidad de la Luz. Con 36 canciones y una puesta en escena de gran formato, la banda demostraba que ya jugaba en otra liga. El estreno en cines, tras su receso indefinido, convirtió ese registro en cápsula de una etapa y en anticipo de lo que vendría.
El receso, el retorno y la era de estadios
En 2014 anunciaron una pausa indefinida. Los proyectos paralelos florecieron, pero la historia no estaba cerrada. Hubo una aparición simbólica en 2019, en medio del estallido social, pero el regreso formal llegó en 2023 con la gira “Ven Aquí”.
Lo que siguió fue histórico: dos Estadio Santa Laura agotados y luego un Estadio Nacional lleno en abril de 2024. Los Bunkers se consolidaron como banda de estadios, un territorio reservado para muy pocos artistas chilenos.
En paralelo, vivieron una transformación interna. En 2024, Mauricio Basualto dejó la banda por motivos de salud, y Cancamusa asumió la batería en vivo, incluyendo el Festival de Viña y el MTV Unplugged dirigido por Pablo Larraín. La integración fue natural y celebrada por el público.
El MTV Unplugged —estrenado en cines y televisión en diciembre de 2024— abrió una etapa acústica que dominó 2025, con giras por teatros en Chile y México, regreso al Movistar Arena en formato desenchufado y participación en festivales internacionales.
El presente: un cierre con peso histórico
Hoy, en febrero de 2026, Los Bunkers no solo están activos: están en un momento de consolidación plena. Su aparición como cabeza de cartel el sábado 14 de marzo en el Parque O’Higgins no es un gesto simbólico aislado, sino la consecuencia lógica de un recorrido sostenido.
Ser headliners en Lollapalooza Chile implica algo más que cerrar en horario estelar. Es ocupar el mismo espacio tipográfico y escénico que las grandes figuras anglo. Es validar que una banda chilena puede convocar, sostener y liderar el evento más importante del circuito festivalero nacional.
La incógnita ahora es el formato: tras una extensa etapa acústica, todo indica que para esta noche volverán a enchufar las guitarras y desplegar un show eléctrico de grandes éxitos, posiblemente mezclando momentos íntimos con la energía masiva que exige el festival.
De tocar al mediodía a cerrar la jornada principal. Más que un cambio de horario, es la confirmación de una historia construida durante más de dos décadas. En 2026, Los Bunkers no solo encabezan el cartel: encabezan un capítulo nuevo en la historia del rock chileno.

