Con Pablo Stipicic como colaborador estable, Fran Straube regresa al formato más orgánico de la canción, mientras sana su biografía y nos invita a mirar al cielo para atesorar momentos trascendentales junto a quienes amamos, partiendo por uno mismo. Una nueva era para la artista chilena, que aterriza en Lollapalooza Chile, Pa’l Norte Monterrey y una serie de fechas en México durante mayo.
Hay vivencias demasiado importantes como para no compartirlas; instantes y anhelos que se vuelven reales sólo cuando hay alguien a nuestro lado experimentando lo mismo. Luego de un viaje personal transformador, y ya establecida en México, RUBIO nos invita a su mundo más personal en EPV1OJ –Espero podamos ver un ovni juntxs–, su cuarto disco de estudio.
Un disco íntimo, una catarsis, una entrega arriesgada al universo, que resultó en 10 canciones honestas que amplían una celebrada discografía. “Boté muchas cosas de infancia, de mi adolescencia. Es muy real. Creo que las letras e historias quedaron muy bonitas, muy cotidianas también. Hay muchos relatos positivos y cercanos. Espero que la gente pueda sentir lo que yo siento; creo que cuando el arte empatiza es muy bonito, porque creo que ahí trasciende”, comenta la artista que ya había adelantado ‘Voy Creciendo’, ‘Nuestra Canción’, ‘Silencio’ junto a Salt Cathedral, ‘Me Asusta Amar Tanto La Soledad’, y que hoy celebra como sencillo a ‘Mi Chica’.
Si el origen de RUBIO tuvo como inquietud una exploración electrónica y las profundidades acuosas, ahora levantamos la vista al cielo buscando objetos voladores, mientras escuchamos a Straube volviendo a la tradición de la canción.
“Creo que un pie forzado fue partir las composiciones desde la guitarra. En los discos anteriores siempre hubo tonalidades menores y acá hay muchas mayores. Eso ya es una diferencia sonora. Hay un color más orgánico. Hay pocas baterías electrónicas, casi todas son reales y grabadas en estudio; no hay tanto MIDI ni voces con efecto. ‘Me Asusta Amar Tanto La Soledad’, primera canción, inicia con mi voz más de niña. ‘Tengo Fe’, el último track, termina con una voz mucho más grave. Me encanta todo ese viaje. Creo que es una linda obra lo que sucede con EPV10J y no me lo esperaba. A veces siento que es como el último disco de RUBIO, como si fuera un rendición”.
Pero el final no siempre es el acabar de las cosas. Y eso es algo que entiendes cuando tus versiones pasadas están sanadas, listas para dejarlas atrás y recibir nuevas experiencias, sonidos, avistamientos. “Espero podamos ver un ovni juntxs me evoca demasiadas sensaciones. Hay algo de futurista, del fin del mundo, de irreal, pero cotidiano al mismo tiempo. Es romántica, pero también es una frase que le puedes decir a tu perro, incluso a uno mismo. Por ahí entra el concepto de EPV1OJ, que es un disco súper íntimo y personal, con el punto cúlmine que es esa sanación de adolescencia interna, de encontrar y querer vivir momentos especiales con alguien. Cuando sientes que aprendiste a amar”, reflexiona Fran Straube.
Porque el mar es tan inmenso como el cielo, y en sus profundidades también hay mucho por aprender. Con sensibilidad y mostrándose vulnerable, la artista abre paso a nuevos comienzos para los que nunca se está atrasado. “Porque nunca es tarde para volver a empezar”, menos si se trata de saber amar.
Quizás no podamos ver un OVNI juntxs aún, pero sí a RUBIO en su esplendor, porque la artista aterriza en dos de los festivales más importantes de la región: el sábado 14 de marzo será parte de Lollapalooza Chile y el viernes 27 del mismo mes tendrá su turno en Pa’l Norte, en Monterrey, México.
El viaje continuará durante mayo con fechas por el país del norte, con conciertos en Sala Arpa de Querétaro el 8 de mayo, Cuerda Cultura de Guadalajara al día siguiente y una imperdible presentación en el Auditorio BB de la Ciudad de México el 16 de mayo.

