La quinta visita de Katatonia a Chile encontró en Sala Metrónomo el escenario ideal para desplegar su propuesta musical a donde, más que buscar la euforia constante, apostó por la construcción de atmósferas y la conexión emocional con el público. En un recinto que no era el que originalmente estaba contemplado para el show, la banda sueca ofreció una presentación que hizo transitar al público por distintos estados, desde la contemplación hasta la catarsis.
La previa ya anticipaba el tono de la jornada. Con cerca de 200 personas en el recinto media hora antes del inicio, el ambiente era relajado: conversaciones, bebidas en mano y una iluminación roja tenue acompañada de humo configuraban una espera sin ansiedad. Sin embargo, a medida que se acercaba la hora señalada, la atmósfera comenzó a estar más densa. Las luces intensificaron su presencia, el humo se volvió más protagonista y la música ambiental terminó por preparar el terreno para lo que vendría.
El show comenzó pasadas las 21:00 horas y ya con la sala llena a esa hora. El inicio fue con “Thrice”, uno de los cortes de su más reciente trabajo. Como sería la tónica de la noche, los temas nuevos fueron recibidos con respeto y atención más que con explosión inmediata.
El primer punto alto de la noche llegó con “Soil’s Song”, donde la gente finalmente soltó la contención inicial. A partir de ahí, el setlist fue alternando momentos de introspección con otros de mayor intensidad, destacando las interpretaciones de “The Longest Year” y “Old Heart Falls”, que mantuvieron la tensión emocional en alto. Sin embargo, el verdadero clímax se alcanzó con los clásicos “July” y “Lethean”, donde la energía del público se desbordó en cantos, saltos y una entrega total.
A esa alturas, quedaba en evidencia uno de los aspectos más sobresalientes de la noche, el sonido. Nítido, equilibrado y potente, permitió apreciar cada aspecto de la propuesta de la banda, desde la profundidad del bajo hasta la precisión de las guitarras, pasando por una interpretación vocal impecable de Jonas Renkse. En este sentido, Sala Metrónomo jugó un rol clave, favoreciendo una experiencia auditiva de alto nivel. Y lo de las guitarras no era menor, ya que la agrupación venía con los guitarristas Nico Elgstrand y Sebastian Svalland que se unieron a Katatonia tras la salida del mítico Anders Nyström.
Por otro lado, la puesta en escena de Katatonia también cumplió con creces. La iluminación (dominada por tonos rojos, amarillos y blancos) contribuyó a la formación de una atmósfera íntima, densa y oscura que fue muy coherente con el carácter de cada canción, mientras que las visuales de fondo aportaron una dimensión adicional a la experiencia. Un momento particularmente logrado fue durante “In the Event Of”, donde las imágenes reforzaron la carga emotiva de un tema que habla sobre el terror y la paranoia de vivir bajo la amenaza constante de un desastre inminente.
La nueva alineación de la banda respondió con solidez, mostrando cohesión y seguridad en cada interpretación. Si bien Katatonia no destaca por un despliegue escénico exuberante, se percibió una banda cómoda, enfocada y agradecida. Renkse, en intervenciones breves, se tomó el tiempo para saludar y agradecer al público chileno, dejando que la música hablara la mayor parte del tiempo.
En general, el concierto avanzó de manera dinámica, con escasos momentos de pausa y donde la banda interpretó canción tras canción no dándole respiro al público, el cual se mantuvo conectado en todo momento.
Tras “In the Event Of”, la banda abandonó momentáneamente el escenario, dando paso a un momento donde el público coreó el tradicional “olé, olé, olé”, reflejo de la conexión lograda durante la noche. El cierre con “Forsaker” puso el broche final a una presentación que, si bien fue solo de una hora y veinte minutos, dejó una impresión ampliamente positiva.
La sensación final es que Katatonia ofreció una experiencia completa: gran sonido, puesta en escena y calidad técnica. En definitiva, una noche donde las emociones estuvieron muy presentes y la conexión entre banda y público quedó en evidencia más que nunca.
Setlist Katatonia:
- Thrice
- Soil’s Song
- The Liquid Eye
- Austerity
- Rein
- Leaders
- Dead Letters
- Nephilim
- Wind of No Change
- The Longest Year
- Old Heart Falls
- July
- Lethean
- No Beacon to Illuminate Our Fall
- In the Event Of
- Forsaker

