Como una invitación a habitar el presente, el artista chileno radicado en México entrega un primer LP atravesado por brillantes colaboraciones de la escena folk del continente y un ánimo emotivo que transforma la pérdida en un espacio de encuentro. El álbum llegará a los escenarios con una gira que contempla conciertos en México y una visita a nuestro país en diciembre.

Tal vez es momento de desaprender la idea de que el tiempo todo lo cura. “Es una falsa promesa“, dice El Mulu, músico chileno que en 2020 viajó a México y, por cosas de la vida y la pandemia, terminó haciendo de ese país su hogar, desde donde hoy presenta su álbum debut “Derramar el Tiempo”.

Creo que muchas veces nos refugiamos en esa frase para dilatar nuestro compromiso con el presente, delegando al futuro el cuidado de las cosas importantes. Cuando el tiempo se desborda y se derrama, lo único que realmente nos queda es el ahora: qué sentimos, cómo nos hacemos cargo y cómo acompañamos a quienes tenemos al ladoprofundiza sobre la principal inspiración para el trabajo de 13 canciones que expande el lenguaje del folk hacia territorios más contemporáneos y envolventes.

Con la guitarra acústica como eje para vestir versos sobre pérdidas, búsquedas y lo hermoso y necesario de hacer comunidad –sobre todo cuando se vive como migrante–, sumado a arreglos atmosféricos y momentos de épica latinoamericana, “Derramar el Tiempo” comparte un cancionero cálido y emotivo que acompaña con dulzura los tránsitos personales; una bitácora sentimental para encontrar belleza y contención en momentos de desborde, de dolor, de duda.

Yo veo estas canciones como pequeños duelos secretos. Cosas que me atraviesan profundamente pero que muchas veces no logro decir de otra manera. Creo que el disco terminó funcionando como un registro emocional de estos últimos cuatro años, marcados por los cambios abruptos, los duelos, las despedidas y el hambre de transformar el presente“, explica Ignacio Sánchez, nombre real de El Mulu, sobre el álbum que contó con la co-producción de Coco Godas, Claudio Rojas y Sebastián Casanova.

Acompañarse en un presente como el nuestro es crucial, y el músico que abrió los shows de la gira “Pánico” de Manuel García el año pasado lo sabe bien. Pehuenche (México), F Mack (Haití), El mismo de antes (México), Julya y Mono (Argentina), Sofía Campos (Argentina) y Benjamín Walker (Chile) son las voces que lo acompañan en un recorrido que comenzó como una aventura viajera y que se transformó en una vida que hoy comparte desde la vulnerabilidad y el deseo de ser canción, con ese poder mágico de estar ahí para otros.

A casi todos los conocí viviendo en Ciudad de México, compartiendo conciertos, fiestas entre cantores y amistades que fueron naciendo a través de la música. En ese sentido, siento que es un disco de mucha migración vocal y de encuentros humanos“, cuenta sobre el trabajo cuyo espíritu comunitario también se ve reflejado en el videoclip de “Si llega el desastre”, pieza que se estrenará el viernes 5 de junio a través de su canal de YouTube, y que fue dirigida por Cristóbal De La Cuadra.

Tras adelantar siete sencillos durante 2025, El Mulu finalmente da el paso que faltaba y estrena una placa fundamental para este año en el que todo parece demoronarse. Con ternura, una melancolía luminosa y vastos paisajes de raíz latinoamericana engrandecidos gracias al pop y sus posibilidades, regala un refugio para quienes comienzan a sospechar que el tiempo no siempre sana las heridas, pero sí nos va mostrando la manera –y las personas– capaces de hacer ese camino más amable.

El viaje seguirá su rumbo natural con el “Derramar el Tiempo Tour”, gira que tendrá una parada el 7 de noviembre en CDMX, con dos funciones en el Foro del Tejedor, y que llegará a Chile el 16 de diciembre con un concierto en el Teatro Camilo Henríquez, en Santiago.