En un fin de semana complejo debido a las intensas lluvias que han afectado a gran parte del país, este sábado 18 de julio el tiempo dio la tregua necesaria en la Región Metropolitana para que el público pudiera hacerse presente en la segunda versión del Power of Metal Fest.
En esta ocasión, el festival se llevó a cabo en Sala Metrónomo y reunió en su cartel a la banda nacional Letalis, los argentinos Azeroth, los históricos Riot V y los neerlandeses Pestilence.
La jornada comenzó a las 18:30 horas, cuando los chilenos Letalis subieron al escenario para desplegar su propuesta de heavy/speed metal. En una presentación de 30 minutos, los nacionales interpretaron seis canciones y cumplieron con solvencia la tarea de abrir el festival, encendiendo los ánimos del público que ya se encontraba en el recinto.

Tras una breve pausa, y unos 15 minutos antes de la hora anunciada, Azeroth inició su presentación. Los argentinos, con más de 25 años de trayectoria, dieron una muestra de su calidad con canciones como “Esclavo del tiempo” y “La salida”, que tuvieron una muy buena recepción entre el público que, a esa altura de la jornada, ya ocupaba aproximadamente la mitad del recinto del barrio Bellavista.
Durante los casi 40 minutos que estuvieron sobre el escenario, su vocalista, Ignacio Rodríguez, invitó constantemente a los asistentes a levantar los puños, generando una interacción genuina con los fanáticos que seguían atentamente la presentación de los trasandinos.
Hacia el final, luego de interpretar “Campaña al desierto”, la banda sumó una canción que no estaba contemplada originalmente en el setlist y que se transformó en un regalo para quienes estábamos en Sala Metrónomo. El tema elegido fue “En agonía”, cierre perfecto para un show en el que Azeroth demostró por qué ocupa un lugar importante dentro de la historia del metal argentino.

Luego vino una espera de cerca de 30 minutos, amenizada con música ambiente en la que sonaron clásicos de AC/DC, Deep Purple y Judas Priest. Así llegaron las 20:30 horas, horario anunciado para la presentación de Riot V.
La legendaria banda estadounidense llegaba al festival en el contexto de su “Hail to the Warriors Tour” y presentaba como principal novedad al italiano Valentino Francavilla en las voces tras la salida de Todd Michael Hall.
El show comenzó con “Narita”, instrumental que encendió inmediatamente el ambiente y dio inicio a los primeros pogos de la jornada, con una Sala Metrónomo que a esa hora ya se encontraba llena.
Después vino “Fight or Fall”, el primer clásico del disco “Thundersteel” y el momento en que Francavilla apareció sobre el escenario. Desde esa canción, la energía subió por completo. La banda se retroalimentaba de la respuesta del público y se mostraba cómoda, afiatada y feliz.
Entre canción y canción, el histórico bajista Don Van Stavern bebía de una botella de tequila, gesto que aportaba todavía más mística a una presentación en la que había una conexión permanente entre los músicos y los fanáticos.
Luego llegaron temas como “Johnny’s Back”, “Flight of the Warrior”, “Thundersteel” y “Swords and Tequila”, acompañados por los puños en alto, los coros y los pogos constantes de un público completamente entregado.
Uno de los aspectos que llamó la atención fue la extensión del setlist. La lista fue más breve que la que Riot V venía interpretando durante su gira por Sudamérica y no incluyó ninguna canción de su último trabajo “Mean Streets”.
Quizás los problemas de garganta de Francavilla, situación mencionada por la propia banda durante el show, llevaron a reducir el repertorio y dejar fuera canciones como “Feel the Fire” o “Love Beyond the Grave”. También pudo tratarse simplemente de una adecuación al formato del festival, que obligó a concentrar la presentación en cerca de una hora y diez minutos.
Más allá de las razones, lo cierto es que Riot V ofreció un concierto impecable. Francavilla respondió de buena manera ante el desafío de interpretar un repertorio vocalmente exigente, mientras que el resto de la banda estuvo a la altura de su historia. El público, por su parte, disfrutó la presentación de principio a fin.

Para el cierre llegó Pestilence. La banda europea de death/thrash metal regresaba al país después de su presentación de septiembre de 2025 con la misión de poner el broche final a una jornada que, hasta ese momento, había cumplido ampliamente con las expectativas.
Su show estuvo cargado de clásicos pertenecientes a los icónicos discos “Consuming Impulse” y “Testimony of the Ancients”.
Fue una presentación contundente e intensa. Durante los poco más de 60 minutos que la banda permaneció sobre el escenario, cada uno de sus integrantes demostró su calidad técnica, ofreciendo el concierto más extremo de la jornada y marcando un contraste efectivo con el heavy y power metal que había predominado durante las horas anteriores.
Canciones como “Dehydrated”, “Reduced to Ashes” y “Out of the Body” estuvieron entre los grandes momentos del show y permitieron cerrar de gran manera un festival que los fanáticos disfrutaron desde la apertura con Letalis hasta los últimos acordes de Pestilence.

El Power of Metal Fest II dejó como resultado una gran jornada. Los horarios anunciados fueron respetados, las transiciones entre las bandas se desarrollaron sin inconvenientes, el sonido respondió a las exigencias de propuestas musicales distintas y el público acompañó tanto en asistencia como en energía.
Con una segunda versión exitosa, queda la ilusión de que el festival siga creciendo y siendo parte de la cartelera metalera del país año a año.
Fotografías: Eric Ibáñez @fotosmetal

