Doce años después de “Scenarios of Brutality”, Violator regresó en 2025 con nuevo material con su disco “Unholy Retribution”, su tercer álbum de estudio y el motivo por el que regresarán nuevamente a Santiago para presentarse el próximo 15 de agosto en Club Blondie.

Como previa a este show, en Rock Legacy comentamos los aspectos clave de este álbum, que desde el primer riff demuestra que, con el paso del tiempo, Violator no ha suavizado su propuesta. Por el contrario, la banda conserva la brutalidad que caracterizó sus primeros trabajos.

El álbum fue grabado en Refinaria Estúdios en Brasilia y fue mezclado y masterizado por Yarne Heylen, productor conocido por haber trabajado con Nervosa. Desde un inicio queda claro que con “Unholy Retribution”, Violator buscó un sonido más primigenio de aquel death y thrash de los años ochenta, con una atmósfera más siniestra y una producción sucia que lograra evocar dicho sonido. 

No es casual que el propio Pedro “Poney” Arcanjo, vocalista y bajista de la banda, lo haya descrito como un punto intermedio entre “Reign in Blood” y “Hell Awaits” de Slayer, además de reconocer influencias de Kreator, Possessed y Sepultura. El resultado termina siendo una síntesis brutal de thrash directo que logra sonar visceral y auténtico.

En cuanto a su tratamiento lírico, este disco se caracteriza por desarrollar una temática de furia social, justicia implacable y crítica a los abusos de poder. Estos tópicos atraviesan las ocho composiciones, que abordan los castigos a los mentirosos, el desprecio a los privilegios de los ricos y un llamado a la venganza.

El disco abre con “Hang the Merchants of Illusion”, tema que da cuenta del sonido que atraviesa cada una de las composiciones. Acá destaca una introducción atmosférica breve que da paso a un sonido thrashero de riffs cortantes y un ritmo que realmente aplasta. Hacia el tramo central encontramos múltiples cambios de tempo y ritmo, lo que le otorga variedad al tema. En cuanto a su letra, el tema apunta directamente contra quienes controlan y manipulan a través del engaño religioso y el poder, con un discurso que gira en torno a la idea de la venganza histórica contra esas figuras de autoridad.

“Cult of Death” mantiene la intensidad presentando un coro que es simple y que invita a ser coreado en vivo. Luego, la canción introduce un quiebre a medio tiempo, sostenido por riffs pesados y una interpretación vocal cercana al recitado. Tras ese segmento, la canción retoma la velocidad inicial, donde tras el coro da paso a un solo de guitarra y concluye con una sección instrumental. En la parte lírica, el tema narra una suerte de apocalipsis religioso invertido en el que existe una entidad vengadora que caza a los falsos predicadores.

“Persecution Personality” inicia con un ritmo más pausado para luego cambiar la velocidad con mucha agresión. Es un tema que tiene múltiples cambios, con estrofas rápidas y estribillos a medio tiempo. En general, la canción tiene un aire de himno de velocidad extrema, con una letra que critica el fascismo y la persecución, presentados como expresiones de un “capitalismo paranoico” que oprime a los disidentes.

“Destroy the Altar” inicia de forma más calma para luego volverse más intensa con riffs de guitarra agresivos y líneas de bajo contundentes. La forma en que se desarrolla puede recordar al Death del “Leprosy” o al Sepultura de fines de los ochenta. En cuanto a su letra, esta habla de liberarse de una mentalidad de prisión y sumisión, rechazando la colonización y la catequización.

“The Evil Order” presenta una dinámica más atmosférica, con una introducción de guitarra que despliega melodías espeluznantes, para luego avanzar hacia un thrash agresivo e intenso. Presenta un breve solo de guitarra antes de incluir un quiebre a medio tiempo que incorpora melodías sombrías, para luego cerrar con la misma dinámica con la que inició. Su letra señala la crueldad como un signo del fraude de la fragilidad masculina.

“Chapel of the Sick” fue uno de los singles y el primer video del álbum. Este tema se caracteriza por basarse en un thrash tradicional e intenso, que en ciertos pasajes recuerda al Slayer de la época del “Hell Awaits”, especialmente en la parte del coro. Temáticamente, el tema aborda la pandemia y la “pesadilla neofascista” en Brasil. 

“Rot in Hell” tiene un inicio con una parte instrumental que luego deriva en una primera estrofa con un ritmo lento. Después incrementa la velocidad con riffs de guitarra desgarradores y voces agresivas. La letra presenta una fuerte crítica, condena y deseo de venganza contra médicos, científicos y líderes militares que han realizado experimentos brutales con seres humanos durante regímenes dictatoriales o guerras.

“Vengeance Storm” cierra el disco como el tema más largo y atmosférico, con una introducción tensa que se extiende antes de pasar a una sucesión de riffs pesados y melodías sombrías. La letra cierra el álbum planteando la idea de un pueblo que se organiza tras siglos de humillación para desatar su propia furia ancestral contra sus opresores.

En conjunto, el álbum no se aparta de lo que siempre ha sido el sello lírico de Violator: una crítica social y política frontal, sin medias tintas. En “Unholy Retribution” el blanco es el fundamentalismo religioso y su rol en el ascenso del neofascismo en Brasil, además de temáticas como el negacionismo pandémico y la violencia institucional y militar.

En definitiva, este es un disco que nos muestra un Violator con una fórmula más oscura, una producción afilada y una rabia que se expresa a lo largo de las ocho composiciones de este trabajo. Es un disco que no da respiro alguno en sus casi 41 minutos de duración, pero tampoco resulta agotador, porque tiene cambios de ritmo y atmósferas que enriquecen la experiencia.

En una nueva visita al país, “Unholy Retribution” es el corazón del show que los brasileños desplegarán en Club Blondie el próximo 15 de agosto y por cómo son las canciones en el disco, todo indica que será una presentación absolutamente brutal.

Información del show:

  • Fecha: Sábado 15 de agosto de 2026
  • Lugar: Blondie (Avda Libertador Bernardo O’Higgins 2879, Santiago)
  • Entradas: Disponibles a través de Passline.
  • Produce:  KDR Proud.