Hay conciertos que se sienten como una cita largamente esperada, y este fue uno de ellos. El pasado martes 22 de septiembre, el Santander Arena se transformó en el epicentro de una fiesta que las fans chilenas venían soñando desde hace años, dentro del “EVERYONE’S A STAR! World Tour” . La banda australiana llegó con un show pensado como un viaje narrativo por toda su carrera, dividido en actos, y desde temprano se respiró esa mezcla de nostalgia, euforia y adrenalina que solo puede provocar una “boyband” que creció junto a su público. Desde la apertura de Artificiales hasta la última melodía de “Youngblood”, la jornada fue avanzando entre nostalgia, euforia y un karaoke masivo que hicieron de este reencuentro una experiencia difícil de olvidar.
El encargado de abrir la velada fue Artificiales, la banda chilena oriunda de Maipú, que asumió el desafío de calentar un recinto ansioso y lo cumplió con creces. Con una propuesta cargada de energía, indie rock y noise, el grupo logró prender al público desde sus primeros acordes y recibió una respuesta cálida y generosa, poco habitual para un telonero local. En canciones como “Demás”, Artificiales aborda las crisis existenciales y esa sensación de estar buscando un lugar propio, mientras que otras piezas de su repertorio recorren la inseguridad, los afectos intensos y los vínculos que terminan definiendo quiénes somos. Esa cercanía fue clave para conectar con una audiencia que quizás no conocía cada palabra, pero que supo entrar rápidamente en su propuesta. Más que cumplir con el rol de apertura, Artificiales dejó una presentación con personalidad propia. Su música representa a una generación criada entre guitarras alternativas, ruido y nostalgia, pero también refleja el esfuerzo de las bandas chilenas que avanzan desde escenarios pequeños hasta recintos masivos sin perder su identidad.
Cuando su set terminó y por los parlantes sonó la infaltable “Macarena” de Los del Río, la cancha entera estalló en un baile colectivo a todo ritmo con la típica coreografía, sellando el ambiente festivo antes de que llegara el plato fuerte.
Cerca de las 21:15, 5 Seconds of Summer irrumpió entre gritos ensordecedores que hicieron retumbar cada rincón del Santander Arena. El “Act I: The Peak” abrió con “NOT OK”, “No. 1 Obsession” y “Teeth”, y desde el primer segundo las fans saltaban y cantaban cada palabra sin excepción. La gran virtud del show fue su estructura cinematográfica, con videos entre acto y acto que narraban la evolución de la banda, dándole a cada bloque un sentido narrativo profundo y muy inmersivo, reforzado por gráficas en pantalla alusivas a cada canción.

El “Act II: The Fall” desató la locura con “Easier” y “She’s Kinda Hot”, mientras que los momentos más íntimos y acústicos hicieron que el público encendiera el flash de sus celulares, transformando el recinto en un verdadero cielo estrellado. En el “Act III: The Yearning”, “Ghost of You” llevó el concierto hacia un terreno más íntimo. Su historia sobre la ausencia y los recuerdos que quedan después de una pérdida encontró respuesta en un público que la cantó con la emoción a flor de piel. A mitad del show llegó la interacción más divertida, cuando por medio de unas gráficas en pantalla, contaron que comieron pastel de choclo en el avión, tomaron terremotos al aterrizar (Mike incluso apareció con un vaso rojo simulando uno) y presumieron que Pedro Pascal es uno de sus “mejores amigos” .
El “Act IV: The Breakup”, trajo uno de los momentos más personales y emotivos de la noche. Las revoluciones bajaron y cada integrante mostró una parte de su camino fuera de 5 Seconds of Summer con “Starting Line” de Luke Hemmings, “Have U Found What Ur Looking For?” de Ashton Irwin, “Don’t Forget You Love Me” de Calum Hood y “enough” de Michael Clifford. Mientras el flash de los celulares iluminaba todo el recinto, las canciones permitieron sentir que, aunque cada uno ha crecido y encontrado su propia voz, el vínculo que los mantiene juntos sigue intacto. Después de tantos gritos y saltos, fue un espacio para respirar, escuchar con atención y emocionarse al ver cuánto han cambiado los cuatro desde aquellos primeros años, sin perder esa conexión que hizo que tantos fans se enamoraran de la banda.
La nostalgia se tomó el Santander Arena durante el “Act V: The Rise”, cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de “Amnesia”. La banda casi no necesitó cantar, porque el público se encargó de cada palabra con la emoción de quienes han llevado esta canción consigo durante años. Por unos minutos fue imposible no recordar la época en que muchos descubrimos a 5SOS y empezamos a crecer junto a su música. Después llegó una de las grandes sorpresas del show, cuando la votación del público eligió a “Wrapped Around Your Finger” como la canción sorpresa de Santiago. Apenas se anunció el resultado, los gritos llenaron el Santander Arena y quedó claro cuánto significaba escucharla en vivo. Fue un regalo para las fans que nunca dejaron atrás esa etapa de la banda y también una prueba de que Chile conoce mucho más que sus grandes éxitos. Cada verso se cantó con el corazón, haciendo que ese momento se sintiera nuestro, único e imposible de repetir de la misma manera en otra ciudad.

El tramo final fue un éxtasis. El “Act VI: The Beginning” recorrió clásicos como “Voodoo Doll”, “Jet Black Heart” y “She Looks So Perfect”, esta última con un canto masivo mientras volaban pelotas rojas de playa con la estrella de la banda y papeles rosados llenaban el aire, cargando el Santander Arena de nostalgia y recordando los años en que la banda comenzó a hacerse conocida con sus versiones en YouTube y luego amplió su alcance mundial al abrir las giras de One Direction. Ya en el encore, “Act VII: The Return”, una fan le lanzó un sombrero de huaso a Luke Hemmings, que se lo puso con gusto antes de rematar la noche con “Youngblood”. Entre uñetas lanzadas al público y los créditos de todo el staff pasando en pantalla, quedó claro que esta no fue una noche cualquiera. Fue de esas que se guardan para siempre, de las que se cuentan con la voz aún ronca y el corazón apretado, latiendo fuerte, porque quienes estuvieron ahí no solo vieron a su banda favorita. La vivieron como si fuera la primera vez.
Setlist
Act I: The Peak
- NOT OK
- No. 1 Obsession
- Teeth
Act II: The Fall
- Easier
- More
- istillfeelthesame
- No Shame
- She’s Kinda Hot
- Boyband
- Telephone Busy
- Evolve
Act III: The Yearning
- Bad Omens
- Ghost of You
- I’m Scared I’ll Never Sleep Again
Act IV: The Breakup
- Starting Line (Luke Hemmings song)
- Have U Found What Ur Looking For? (Ashton Irwin song)
- Don’t Forget You Love Me (Calum Hood song)
- Enough (Michael Clifford song)
Act V: The Rise
- Amnesia
- Wrapped Around Your Finger (Secret song)
Act VI: The Beginning
- English Love Affair
- Voodoo Doll
- Don’t Stop
- Jet Black Heart
- She Looks So Perfect
Act VII: The Return (Encore)
- Everyone’s a Star!
- Youngblood

