La banda estadounidense High on Fire se presentará en Chile el próximo mes de octubre y como previa a su show, en Rock Legacy haremos un recorrido por cinco discos que ayudan a entender su propuesta musical y la evolución que ha tenido la banda californiana.
Por supuesto, esta selección surge de una mirada particular y puede generar discrepancias. Pero los cinco discos escogidos pertenecen a etapas en que la banda fue construyendo aquel sonido que mezcla elementos doom, sludge, stoner, thrash y heavy metal tradicional bajo una sola consigna: sonar enormes. En ese desarrollo, sin dudas, la guitarra de Matt Pike ha tenido un rol central, acompañada por una sección rítmica que también ha ido cambiando con el paso de los años.
Un alcance antes de entrar en los discos. Esta selección no pretende establecer cuáles son los únicos trabajos imprescindibles del catálogo de los estadounidenses, sino mostrar algunos momentos que permiten observar cómo la banda se fue transformando hasta llegar a su sonido actual.
El punto de partida es “The Art of Self Defense”, lanzado en 2000. Fue el debut de High on Fire y allí destacaba esa vibra doom y stoner que tenía sus raíces en el paso de Pike por Sleep. No obstante, temas como “Baghdad”, “10,000 Years” o “Master of Fists” ya mostraban a un grupo interesado en explorar sonidos que fueran más allá de la pesadez. Esto quedaba claro en el trabajo instrumental y, especialmente, en una batería que entregaba mayor movimiento a las canciones.
Cinco años más tarde apareció “Blessed Black Wings”, producido por Steve Albini y con una banda mucho más directa. “Devilution”, “Cometh Down Hessian” o el tema homónimo muestran a una agrupación capaz de poner el pie en el acelerador sin perder densidad. La influencia de Sleep comenzaba a perder protagonismo y High on Fire desarrollaba una identidad cada vez más propia, marcada por el sludge, el thrash y sonidos vinculados a bandas como Motörhead y Black Sabbath.
Ese camino se profundizó en 2007 con “Death Is This Communion”, primer disco de estudio de High on Fire con el bajista Jeff Matz. Aquí los norteamericanos llevaron su sonido hacia terrenos más agresivos, densos y extremos. Canciones como “Fury Whip” muestran a una banda capaz de pasar de la velocidad al peso casi sin transición, mientras “Rumors of War” refleja esa energía que pueden transmitir en menos de tres minutos. A la vez, aparecen pasajes acústicos y estructuras más amplias a lo largo de este trabajo. Visto con la perspectiva del tiempo, el disco funciona como una consolidación de High on Fire: un grupo que ya había logrado articular una propuesta marcada por la combinación de brutalidad, velocidad y desarrollo instrumental.
Más de una década después llegamos a “Electric Messiah” (2018), elegido porque sintetiza buena parte de lo que High on Fire había desarrollado hasta entonces. Además, contiene la canción homónima con la que la banda obtuvo en 2019 su primer premio Grammy, en la categoría Mejor Interpretación de Metal. Acá destacan también “Spewn from the Earth” y “Steps of the Ziggurat/House of Enlil”. “Electric Messiah” fue, además, el último disco de estudio con Des Kensel en batería. Su salida abrió una etapa nueva y Coady Willis, conocido por su trabajo con Big Business y Melvins, ocupó ese lugar en el siguiente álbum.
Así llegamos a “Cometh the Storm” (2024), el quinto trabajo de esta selección. El disco conserva elementos reconocibles de High on Fire, grandes riffs, distorsión, velocidad y desarrollos extensos, pero canciones como “Burning Down”, “Lambsbread” o “The Beating” dejan escuchar una sección rítmica renovada. También destaca “Karanlık Yol”, una pieza instrumental en la que Jeff Matz utiliza un instrumento de origen turco llamado bağlama, incorporando nuevas sonoridades al lenguaje musical de la banda.
Tras este recorrido surge la inevitable pregunta: ¿qué versión de High on Fire veremos en Chile?
El grupo actual carga con la densidad de “The Art of Self Defense”, la velocidad que tomó forma en “Blessed Black Wings” y una propuesta que terminó de consolidarse con “Death Is This Communion”. A eso se suma la experiencia de “Electric Messiah” y la energía renovada que mostró “Cometh the Storm”. Distintas etapas de una misma banda que, más de dos décadas después de su formación, sigue encontrando nuevas maneras de sonar potentes y brutales.
High on Fire se presentará por primera vez en Chile en un show que llega con nueve discos de estudio y más de dos décadas de historia a sus espaldas.
- Información del show:
- Fecha: Viernes 02 de octubre de 2026
- Lugar: Club Ámbar (Ernesto Pinto Lagarrigue 154, Recoleta)
- Entradas: Disponibles a través de PortalTickets
- Produce: Monkey


