La intensa lluvia que afectó a Santiago durante este martes 6 de octubre no fue impedimento para que los fanáticos del metal extremo llegaran hasta Sala RBX para presenciar una extensa jornada encabezada por los suecos Grave. El cartel también contó con las presentaciones de Gravered, Necrofagore y Undertaker Of The Damned, en una fecha que originalmente estaba contemplada para realizarse en el Teatro Cariola.
La jornada comenzó con algunos minutos antes de lo anunciado. A las 18:55 horas Gravered subió al escenario frente a una cantidad todavía reducida de asistentes que habían llegado temprano al recinto pese a las condiciones climáticas. Durante aproximadamente 35 minutos, la banda nacional desplegó una presentación potente y bastante directa. Canciones como “Cryptic and Cadaverous Visions from Graves”, “Procession in Rigor Mortis” y “Classic Cult to Death” formaron parte de un repertorio que mantuvo una línea coherente desde el comienzo.
Uno de los momentos llamativos llegó cuando su vocalista anunció que tenían un regalo para los presentes. La elección fue un cover de Autopsy, completamente acorde con la propuesta de la banda y que tuvo una buena recepción entre quienes ya se encontraban en el recinto.
Gravered sonó fuerte y claro durante buena parte de su actuación, cumpliendo correctamente con la tarea de abrir una jornada extensa. Eso sí, por razones de tiempo no alcanzaron a interpretar la última canción contemplada originalmente en su setlist.

Luego llegó el turno de los peruanos Necrofagore. La agrupación continuó elevando la intensidad de la jornada con una propuesta igualmente ligada al death metal y aprovechó su presentación para mostrar su material más reciente titulado “Where the Shadows Spread Death and Desolation”.
A esa hora el público ya comenzaba a aumentar dentro de Sala RBX y la respuesta hacia los peruanos fue bastante positiva. Su presentación mantuvo el tono extremo de la noche y permitió seguir calentando un ambiente que crecería considerablemente durante las siguientes horas.

Posteriormente fue el turno de Undertaker Of The Damned, que también comenzó antes del horario originalmente anunciado. Los originarios de la Región de Coquimbo entregaron, hasta ese momento, la presentación más intensa de la jornada.
Desde el comienzo la banda mostró mucha energía sobre el escenario, con su vocalista Juan Francisco Jeldrez destacando de forma particular gracias a una interpretación cargada de fuerza y personalidad. Temas como “Mortuus in Aeternum”, “Exorcismo 1858 AC”, “Bautizados con Fuego” y “Entre Cadáveres Celebramos la Muerte” fueron parte de un set que encontró una muy buena respuesta entre los asistentes.
En uno de los momentos de interacción con el público, la banda señaló que la “maldita lluvia” no iba a detener el metal. Y efectivamente, a esas alturas de la noche el recinto ya presentaba una asistencia considerablemente mayor y el ambiente se encontraba preparado para recibir al número principal.
Undertaker Of The Damned cerró su participación con una actuación sólida, enérgica y muy bien recibida, dejando una de las buenas impresiones de la jornada.

Faltando cerca de diez minutos para las 22:00 horas llegó finalmente el momento más esperado. Con una Sala RBX completamente llena, Grave apareció en escena y abrió inmediatamente con “Into the Grave”.
La respuesta fue instantánea. Puños en alto y un mosh en el centro del público acompañaron los primeros minutos de una presentación que mantendría una intensidad elevada prácticamente hasta el final.
Después de la apertura aparecieron temas como “Day of Mourning”, “Deformed” e “In Love”, temas de su disco “Into the Grave” que no solo es parte del sonido primigenio de la banda, sino un álbum que remite a la esencia misma del clásico death metal sueco.
Y precisamente, en más de una oportunidad, la banda preguntó a los asistentes si querían death metal sueco de la vieja escuela, recibiendo una respuesta afirmativa y particularmente enérgica en cada ocasión.
Musicalmente fue una presentación de muy buen nivel. Grave sonó pesado y con la crudeza que hizo que las canciones mantuvieran toda su fuerza. Las guitarras tuvieron una presencia importante y el vocalista Jörgen Sandström dio una performance espectacular de presencia y agresividad interpretativa.
El repertorio también permitió recorrer diferentes momentos de la trayectoria de la banda, ya que también aparecieron canciones como “For Your God”, “Soulless”, “Extremely Rotten Flesh” y “You’ll Never See…”, todas recibidas con entusiasmo por un público que mantuvo la energía a tope hasta el final.
Antes de “You’ll Never See…” ocurrió uno de los momentos llamativos de la noche. Desde el público lanzaron una bandera con el nombre de Grave, que fue recogida por Sandström y colocada sobre sus hombros antes de iniciar la interpretación.
La cercanía entre la banda y los asistentes fue una constante durante toda la presentación. El formato de Sala RBX ayudó en ese sentido, generando una relación mucho más directa entre la banda y el público, aunque el espacio reducido limitó un poco la comodidad de un lugar que en un momento se sentía muy caluroso.
Hacia el tramo final aparecieron canciones como “And Here I Die”, cerrando una presentación potente y enérgica. Grave se apoyó fundamentalmente en la potencia de sus canciones, un buen sonido y una ejecución que dejó satisfechos a quienes llegaron hasta el recinto.

Como comentario final, fue una muy buena jornada de death metal. Gravered cumplió con una apertura sólida, Necrofagore mantuvo la intensidad, Undertaker Of The Damned entregó una de las presentaciones más enérgicas de la noche y Grave confirmó su condición de referente de la vieja escuela sueca.
Ni la lluvia ni el cambio de recinto terminaron afectando una fecha que concluyó con la Sala RBX llena y un público completamente entregado. Grave respondió a las expectativas cerrando de muy buena manera una jornada dedicada por completo al death metal.

