La jornada de este domingo 11 de octubre reunió en el Teatro Cariola a tres agrupaciones que, desde distintas aproximaciones musicales, han construido sus propuestas alrededor de la melancolía, las atmósferas oscuras y la contundencia. Los finlandeses Amorphis regresaban a Chile presentando su más reciente disco titulado “Borderland” (2025), acompañados por los daneses Saturnus y los nacionales Poema Arcanvs, en una jornada que terminó convocando a una gran cantidad de fanáticos y que dejó varios momentos para recordar.

La jornada comenzó puntualmente con Poema Arcanvs, quienes durante cuarenta minutos desplegaron una propuesta que confirmó la experiencia acumulada a lo largo de más de tres décadas de trayectoria. Y algo que llamó positivamente la atención fue la cantidad de público ante el que se presentaron. Si bien el teatro todavía no estaba completamente lleno, la asistencia era considerable, una situación que no siempre ocurre con las bandas locales encargadas de abrir este tipo de conciertos.

Musicalmente, la agrupación ofreció una actuación sólida, marcada por la densidad de sus guitarras, los ritmos pausados y el desarrollo de atmósferas. Canciones como “Desintegración”, “Desde el Umbral”, “The Lighthouse Keeper”, “Vasnetss” y “The Crawling Mirrors” permitieron apreciar su propuesta que combina elementos del doom y el death metal con pasajes de mayor elaboración atmosférica.

Fue una presentación bien ejecutada y completamente acorde con lo que posteriormente venía en el cartel. Y lo que seguía era el debut de Saturnus en Santiago.

Galería | Amorphis : Poema Arcanus en Teatro Cariola

Los daneses subieron al escenario a las 19:30 horas ante un público que prácticamente llenaba el Teatro Cariola y que estaba expectante por presenciar la propuesta doom/death metal de los europeos.

El inicio de la presentación fue con “The Storm Within”, canción que da nombre a su último disco lanzado en el año 2023.  Una canción extensa con pasajes de guitarras limpias y teclados que progresivamente dieron paso a riffs pesados, melodías melancólicas y los guturales desgarradores de Thomas Jensen. 

Desde el primer momento quedó claro que la banda consigue transmitir distintas emociones a través de su música. Con “Empty Handed” y “Forest of Insomnia” el grupo continuó desarrollando ese particular equilibrio entre la pesadez de sus composiciones y la sensibilidad de sus melodías, llevando al público por momentos de profunda melancolía.

El sonido fue sencillamente espectacular, lo que permitió disfrutar cada detalle de las canciones. La presentación continuó con “Murky Waters” y “Father’s Providence”, dos composiciones que mantuvieron el nivel musical y atención del público. 

Luego llegó uno de los momentos más emotivos de la noche con “I Long”. La interpretación fue profundamente conmovedora, donde las melodías y la expresividad calaron en cada uno de los presentes. Fueron cerca de once minutos donde Saturnus logró transmitir sensaciones que excedieron lo meramente instrumental, con un tema cargado de sensibilidad.

Finalmente, el cierre llegó con “Christ Goodbye”, poniendo término a una presentación que estuvo entre los grandes momentos de la jornada.

Galería | Amorphis : Saturnus en Teatro Cariola

Tras una pausa de aproximadamente treinta minutos, el Teatro Cariola terminó de llenarse y quedó todo preparado para recibir a Amorphis.

Siendo las 21:00 horas en punto, los finlandeses subieron al escenario e iniciaron su show con “Bones” y “Light and Shadow”, dos temas de su disco “Borderland”. Desde los primeros minutos se hizo evidente un cambio importante en la energía del público, que adoptó una participación más activa con saltos y coreando las canciones.

Uno de los grandes momentos se vivió con la interpretación de “Silver Bride”, tercer tema del setlist. Desde los primeros acordes el público reaccionó con una mayor intensidad, confirmando la vigencia de una de las canciones más reconocibles del repertorio de Amorphis.

Posteriormente llegaron “Wrong Direction” y “Death of a King”, manteniendo una presentación que avanzaba sin interrupciones. Y es que los finlandeses optaron por dejar que las canciones fueran las grandes protagonistas de la noche.

Desde el punto de vista musical, eso sí, se evidenciaron algunos problemas de balance en el sonido, ya que en los primeros temas la voz de Tomi Joutsen se percibió algo baja, mientras las guitarras no tenían toda la presencia para poder escuchar con nitidez las secciones melódicas. Afortunadamente, a medida que avanzó la presentación el sonido fue equilibrándose más, aunque nunca terminó de ser completamente perfecto.

En cuanto al desempeño de los músicos, Amorphis dejó en evidencia la experiencia de una agrupación que conoce perfectamente su repertorio y sabe cómo desarrollarlo sobre el escenario. Ahí, quienes marcaron una diferencia importante en términos de presencia escénica fueron Tomi Joutsen y el bajista Olli-Pekka Laine. Ambos se mostraron más activos aportando buena parte de la energía que caracterizó la presentación.

El repertorio continuó con “Fog to Fog”, “The Castaway” y “The Lantern”, dando cuenta de las distintas facetas musicales de la agrupación. La combinación de melodías, elementos progresivos y pasajes de mayor contundencia permitió mantener una presentación dinámica.

“The Moon”, “Sampo” y “The Smoke” mantuvieron la intensidad de un concierto que ya se encaminaba hacia la parte final. Aunque también hubo espacio para revisitar el pasado de la banda mediante un segmento que incluyó fragmentos de “Magic and Mayhem”, “Black Winter Day” y “My Kantele”. 

Hacia el final llegaron “Dancing Shadow”, otro tema de “Borderland”, “House of Sleep” y “The Bee”, un tramo que estuvo cargado de energía por parte del público. Sin dudas, acá se vio una respuesta extraordinaria de la gente que saltó, cantó y levantó el puño dejando una de las grandes postales de todo el evento.

En total, Amorphis tocó una hora y media, con un repertorio equilibrado entre composiciones recientes y canciones que forman parte importante de su trayectoria. Fue un concierto sólido que dejó una impresión ampliamente positiva.

Como balance general, lo vivido este domingo 11 de octubre en el Teatro Cariola fue una excelente jornada de música. Se cumplieron los horarios anunciados, algo que siempre se agradece en jornadas que contemplan varias agrupaciones. Poema Arcanvs ofreció una apertura sólida y representó de muy buena manera al metal nacional; Saturnus entregó una actuación extraordinaria, cargada de emoción y con un sonido impecable; mientras que Amorphis cerró con un concierto contundente que recibió una entusiasta respuesta del público.

Galería | Amorphis : en Teatro Cariola