La jornada de este jueves 22 de octubre reunió en Sala RBX a cuatro agrupaciones que desde distintas vertientes del metal extremo, ofrecieron una tarde noche marcada por la brutalidad y la contundencia. Los estadounidenses Malevolent Creation regresaban a Chile en el marco de la celebración de los 35 años de su emblemático disco debut “The Ten Commandments” (1991), acompañados por los alemanes Mystic Circle y los nacionales Atomic Aggressor y Death Yell. Una fecha que originalmente estaba contemplada para realizarse en el Teatro Cariola, pero que finalmente se trasladó al recinto de Vicuña Mackenna.

La apertura estuvo a cargo de Death Yell, quienes subieron al escenario a las 18:05 horas, un horario bastante temprano considerando que se trataba de un día laboral. Sin embargo, llamó positivamente la atención la cantidad de asistentes que ya se encontraban en el recinto. Si bien no estaba lleno, la convocatoria era bastante buena considerando la hora.

Durante aproximadamente sesenta minutos, la histórica agrupación nacional desplegó un repertorio que combinó material de distintas etapas de su trayectoria, incluyendo composiciones de su más reciente trabajo “Demons of Lust” (2025).

Temas como “The Parish”, “Offering to the Priest”, “Confessions After Death”, “Predatory Preacher” y “Unholy See” mostraron la crudeza y agresividad de su propuesta. Musicalmente, la banda ofreció una actuación bastante sólida, destacando especialmente el desempeño de su baterista Felipe “Lúcuma” Zara y la presencia de su vocalista Luis “Lury” Mella, quien constantemente invitó al público a participar levantando el puño.

Créditos: Rubén Gárate (@brutal_pebre_)

Eso sí, quedó la impresión de que la banda nunca estuvo completamente conforme con el sonido. Hubo pausas entre canciones que me parecieron un tanto largas y que cortaban la fluidez del show. No obstante, desde el punto de vista interpretativo, el grupo funcionó bastante bien.Tras unos minutos, vino la presentación de Atomic Aggressor, quienes comenzaron a tocar a las 19:20 horas ante un público más numeroso. 

La agrupación desplegó una propuesta que combinó velocidad, brutalidad y una ejecución instrumental de gran nivel. Las guitarras sonaron contundentes, con riffs y solos que mostraban la técnica de Enrique Zúñiga y Julio Bórquez, mientras Álvaro Llanquitruf en batería aportó una intensidad permanente durante los cerca de cincuenta minutos de la presentación.

El set incluyó canciones como “The Primal Chaos”, “Bleed in the Altar” y “Spawn of Doom”, ante un público que respondió de manera bastante enérgica. Uno de los grandes momentos llegó con “Bloody Ceremonial”, composición que remite a los primeros años de la agrupación y que provocó una de las respuestas más intensas de su presentación.

También la banda tocó “Souls Degradation” y “Tormenting Voices”, canciones de su más reciente disco “The Occult Forces” (2026). Hacia el final interpretaron “Sight of Suffering” y el clásico “Beyond Reality”, que puso fin a una presentación que dejó la energía muy arriba.

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A las 20:25 horas llegó el turno de Mystic Circle. Los alemanes que vienen retomando su actividad de shows en vivo, llegaron al país acompañando a Malevolent Creation en su gira latinoamericana, con una propuesta donde confluyen elementos del black y death metal.

Cuando comenzaron a tocar, el público dio la impresión de que los estaba recién conociendo, porque no hubo una respuesta de euforia o al menos enérgica. Sin embargo, el ambiente fue cambiando y el público se vio más involucrado a medida que avanzaba la presentación de los europeos.

Desde el punto de vista musical, Mystic Circle ofreció una actuación bastante sólida. Su propuesta combinaba riffs agresivos, pasajes de mayor velocidad y atmósferas oscuras, donde la banda fue bastante precisa en cada ejecución. 

Uno de los momentos que vale la pena destacar, es cuando el público coreó “satan, satan, satan” en una de las canciones siguiendo al vocalista Marc Zimmer.

Tras aproximadamente cincuenta minutos, Mystic Circle cerró una actuación convincente, que terminó situándose entre los buenos momentos de la jornada y dejó el ambiente preparado para la guinda del pastel.

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Finalmente, a las 21:35 horas Malevolent Creation apareció sobre el escenario con bastante anticipación respecto del horario originalmente anunciado, una situación que, considerando que era jueves, resultó positiva para lo que era la vuelta a casa.

Con la Sala RBX completamente llena, los estadounidenses iniciaron inmediatamente su presentación con “Eve of the Apocalypse”, desatando una respuesta inmediata en la gente. Desde el inicio quedó claro que la banda sería una aplanadora y que apostaría por ir directo al grano.

La intensidad continuó con “Premature Burial”, uno de sus clásicos que provocó una de las reacciones más evidentes. Puños en alto, movimientos de cabeza y pequeños mosh acompañaron toda la canción.

Un hecho que llamó la atención, es que su setlist recorrió distintas etapas de su trayectoria, sin limitarse exclusivamente a “The Ten Commandments”. Así, canciones como “Slaughter of Innocence”, “Coronation of Our Domain” e “Infernal Desire” fueron parte de una presentación intensa y brutal de principio a fin.

Uno de los aspectos destacables de su presentación fue el sonido. Los instrumentos se escucharon claros, permitiendo apreciar la contundencia de canciones como “Multiple Stab Wounds”, “Slaughterhouse” y “Carnivorous Misgivings”, que mantuvieron la energía a tope.

Hacia el final llegó “Blood Brothers”, poniendo término a una presentación de aproximadamente una hora. El cierre resultó algo abrupto, especialmente porque daba la impresión de que la banda seguiría tocando, pero finalmente eso no ocurrió y el concierto terminó sin mayores despedidas. 

Como balance general, lo vivido este jueves 22 de octubre fue una muy buena jornada de metal extremo, marcada por actuaciones de gran nivel. Todas las bandas estuvieron a la altura del evento, donde las agrupaciones locales contaron con más tiempo del habitual sobre el escenario, lo que les permitió desplegar con mayor amplitud sus propuestas y reafirmar, una vez más, la calidad de la escena extrema chilena.

Créditos: Rubén Gárate (@brutal_pebre_)