Los dos shows del pasado fin de semana en el Estadio Nacional se vivió como un verdadero hito chileno. Dos fechas, la primera sold out, la segunda más de 50 mil entradas vendidas. Una celebración multigeneracional, ya que Iron Maiden no solo reune a un rango etario, si no que a padres, hijos y abuelos en un solo suelo. Desde temprano por la tarde del sábado y domingo las calles estuvieron vestidas de negro para presenciar una nueva visita de la doncella de hierro quienes estuvieron celebrando sus 50 años con un país que siempre los ha sabido recibir.
Tengo que ser claro con esta apreciación, porque ver personas de rangos de edad tan distintos disfrutando del heavy metal da gusto y es que da esa idea que el rock no está muerto. Bandas como Iron Maiden son de esas agrupaciones de cabecera que jamás dejarán de sonar, aunque los años pasen.
En esta reseña hablaremos de la segunda fecha, domingo 1 de noviembre, donde todo comenzó a las 18:28 hrs con la banda nacional Nuclear, quienes son recibidos con aplausos al entrar al escenario, que si bien inician con un sonido un poco reventado, lo van mejorando poco a poco, a pesar del viento de la tarde. Nuclear ya había tenido la experiencia del día anterior por lo que entró directo a mover al público con thrash metal que respondió con dos mosh pits en el sector de la cancha más cercana al escenario. La banda se encuentra en un muy buen momento y se les reconoce como tales. No hubo mucho descanso en sus 30 minutos de presentación. Sólidos, fuertes y al grano. Chile es país de thrash y ayer domingo se notó.
Nuclear Setlist:
- Abusados
- Violent DNA
- E-Faith
- Heaven Denied
- Belligerence
- Apátrida
A las 19:30 hrs era el turno del debut de Mammoth, que por lo que me contaron no fue muy bien recibido el día anterior. Tenemos que ser consciente que no es una banda muy conocida en nuestro país y que gran parte de los asistentes no sabían que el frontman de esta banda es un multi instrumentista que lleva a cargo el legado de un apellido. Wolfgang Van Halen no es solo el cantante de esta banda, si no que él ha grabado todos sus discos tocando todos los instrumentos y que durante el año pasado y este año tuvo que contratar músicos de sesión para poder comenzar sus primeras giras. Comenzó con la canción “The End” que parte con un tapping digno del hard rock presentado por su padre, pero llevándolo a un sonido mucho más propio. En vivo suena muy bien, su voz es más potente que la presentado en estudios. Los músicos están a la altura y sonaron definidos durante todo el set que presentaron (que además fue distinto al día anterior). Sin embargo, a pesar de todo este elogio, el público se dedicó solo a apreciar su música sin mucha interacción más que unos pocos puños en alto cuando WVH lo pedía.
Centrándose en los singles de sus tres últimos discos “Mammoth” (2021), “Mammoth II” (2023) y “The End” (2025) WVH realizó una excelente presentación y nos invita a tener un espacio para escuchar más de esta banda, la cual sería muy bueno verlos en un escenario más íntimo e interactivo con un público que los pueda apreciar mejor.
Mammoth Setlist:
- The End
- Another Celebration at the End of the World
- The Spell
- Like a Pastime
- Optimist
- Right?
- Feel
- I Really Wanna
- Take a Bow
- Don’t Back Down
Era hora de un pequeño descanso después de Mammoth, la noche comenzaba a llegar y la impaciencia del público también. Las pantallas del escenario nos advertían de una situación que podría ser tema de debate en cualquier podcast: ¿porqué siguen habiendo bengalas en los conciertos?. Es que el día anterior nuestro querido Bruce Dickinson mandó al carajo a la persona que había prendido una bengala y esto no solo fue en Chile si no que también había pasado antes en otro país de sudamérica en la actual gira. Las pantallas nos advertían que encender bengalas estaban prohibidas a pedido del cantante y que esto podía ser causante de suspensión del concierto (lo cual no pasó). Y es que no solo hubieron, si no que contabilicé 9 bengalas prendidas en distintas canciones, incluso una desde la galería. La producción tenía un plan de contingencia, un grupo de guardias que tenían una forma de apagarlas rápidamente funcionó durante todo el show.
20:54 hrs comienza a sonar “Doctor, Doctor”. Todos los que seguimos a los ingleses sabemos que esta canción ha sido la introducción por décadas y que al terminar se apagarán las luces para dar el comienzo al espectáculo. Comenzaba el segundo pié de la celebración de los 50 años de Iron Maiden. “The Ides of March” sonó fuerte para dar paso explosivamente a la banda compuesta por su frontman histórico: Bruce Dickinson, el trío de guitarristas: Dave Murray, Janick Gers y el talentoso Adrian Smith. En el bajo, el jefe: Steve Harris y en la batería Simon Dawson sustituyendo al querido Nicko McBrain. No vamos a tapar el sol con un dedo, se nos hacía raro después de tantos años un baterista nuevo y que se viera desde el escenario. La crítica del día anterior se había dicho que Simon se vió un poco descordinado pero al menos en el segundo show podemos decir que se le vió bien afiatado a la banda, aunque el tempo de las canciones sea un poquito más lento que antes, es algo que no podemos adjudicarle al baterista si no que a los años.
Bruce corrió, saltó, cantó como los dioses y además cambió de vestuario en casi todas las canciones generando un espacio de teatralidad duranto todo el concierto. Las luces nos hacían recordar los años 80 en donde solo había cierta paleta de colores: amarillo, naranjo, azul y rojo, permitiéndonos sentirnos apegados al tono de las canciones. Consideremos que todos los tracks elegidos para este setlist tienen más de 35 años.
“Wrathchild” dejó un antes y un después durante el show, esta canción inició 6 mosh pits que no pararían en toda la noche. “Killers” solo confirmó que Chile ama a la doncella de hierro desde sus primeros discos hasta los últimos. Y con “Phantom of the Opera” la gente se emocionó de volver a escucharla. Los clásicos no faltaron: “The Number of the Beast”, “Run to the Hills” y “The Trooper” pero siendo muy subjetivo, para mi los momentos más importantes del show fueron: “Infinite Dreams”, “Rime of the Ancient Mariner” y “Seventh Son of a Seventh Son”. No son tracks que no hayan estado nunca en un setlist de Maiden, pero si habían estado fuera por algunos años por lo que volver a escucharlas siempre es un agrado.
No faltó la aparición de Eddie y su interacción con el otro integrante showman: Janick Gers. La pantalla tras la banda hacía el trabajo de aportar desde lo teatral para Bruce, quien aprovechaba los momentos para contarte la historia de lo que estaba cantando. Y también los fuegos artificiales y fuego que fueron utilizados muy sabiamente e impresionar a la audiencia.
El encore fue directo al grano: “Aces High” aportó potencia y velocidad, “Fear of the Dark” conexión con el público y uno de los tracks más cantados de la noche y finalmente la intimidad que necesitabamos para terminar con “Wasted Years”.
Iron Maiden terminó el show agradeciendo al público, regalando uñetas, muñequeras y baquetas por parte de un Simon muy agradecido. Sabemos que volverán, sabemos que les gusta Chile y que tienen asegurado shows sold out cada dos años y es que nuestro país no se cansará nunca de la doncella, aunque vengan tocando lo mismo de siempre, aunque toquen más lento y aunque no quieran bengalas, el amor por la banda es demasiado grande y se pudo sentir durante todo el fin de semana.
Iron Maiden Setlist:
- The Ides of March
- Murders in the Rue Morgue
- Wrathchild
- Killers
- Phantom of the Opera
- The Number of the Beast
- Infinite Dreams
- Powerslave
- 2 Minutes to Midnight
- Rime of the Ancient Mariner
- Run to the Hills
- Seventh son o a Seventh Son
- The Trooper
- Hallowed Be Thy Name
- Iron Maiden
- Aces High
- Fear of the Dark
- Wasted Years

