Con la muerte de MTV, la nostalgia ha recorrido los corazones de las almas viejas que vivieron su lejana adolescencia allá por la década de los 90’s del siglo pasado. Corrosion of Conformity fue uno de los proyectos que tuvo su reconocimiento por la estación de videoclips, y con el motivo de su visita a nuestro país este 12 de enero en la Sala Metrónomo, quisimos hacerte una breve reseña de su historia y presentarte nuestras 5 infaltables de la banda sureña.

Corrosion of Conformity es una banda clave dentro del cruce entre hardcore, sludge metal y southern rock, formada a comienzos de los 80’s en Carolina del Norte. Su trayectoria es la de un grupo que nunca se quedó quieto: partieron desde el hardcore punk más crudo, pasaron por terrenos cercanos al thrash y terminaron consolidando un sonido pesado, denso y cargado de groove, profundamente influenciado por Black Sabbath y el rock sureño.

El gran punto de inflexión llegó en la década de los 90s, cuando la banda alcanzó una visibilidad inédita gracias a MTV. Con discos como “Deliverance (1994) y “Wiseblood (1996), C.O.C. logró que canciones como Albatross, Clean My Wounds y Wiseblood rotaran constantemente en la cadena, llevando sus riffs pesados y atmósferas oscuras a una audiencia masiva. 

Lejos de descansar en los laureles en ese éxito, Corrosion of Conformity siguió madurando. Sus trabajos posteriores mantuvieron la crudeza y el peso, reforzando una identidad que privilegia el riff, la actitud y una cierta oscuridad sureña que los distingue hasta hoy.

En Chile, Corrosion of Conformity ha dejado huella con presentaciones intensas y muy bien recibidas por el público local, especialmente por una audiencia ligada al metal y el stoner. Sus shows se caracterizan por un sonido aplastante y una ejecución directa, reafirmando el respeto que la banda se ha ganado en la escena sudamericana.

Corrosion of Conformity no es solo una banda de culto ni un recuerdo de MTV: es una pieza fundamental para entender cómo el metal y el hardcore pudieron converger con audiencias amplias sin perder peso ni credibilidad. 

Pensando en su visita a Chile, te preparamos el top 5 infaltable de Corrosion of Conformity.

“Albatross”: El himno absoluto. Riff inolvidable, tempo medio aplastante y una vibra oscura que en vivo se vuelve gigantesca. Es el momento donde el público conecta de inmediato y entiende por qué Corrosion marcó a toda una generación.

“Clean My Wounds”: Groove pesado y letra directa. En concierto funciona como un golpe constante, casi hipnótico. Es una de esas canciones que no necesitan velocidad para ser demoledoras.

“Deliverance”: Más rockera, más suelta, pero igual de intensa. Refleja ese equilibrio perfecto entre metal, southern rock y actitud hardcore. Ideal para mantener el pulso alto sin perder peso.

“Wiseblood”: Oscura, densa y con una carga casi ritual. En vivo se siente más lenta y pesada, perfecta para sumergir al público en ese clima espeso que la banda maneja como pocas.

“Seven Days”: Una elección que demuestra trayectoria. Más directa y con una energía que conecta con sus raíces punk/hardcore, aporta dinamismo y recuerda que C.O.C. siempre tuvo filo y actitud.

Ahora ya conoces más de la banda que muchos dicen que influyó en el cambio de sonido de Metallica y la forma de cantar de James Hetfield, quedaste preparado para recibirlos este lunes 12 de enero en la Sala Metrónomo ubicada en Ernesto Pinto Lagarrigue 179, Recoleta y te dejamos el link para que compres tu entrada. Nos vemos allá.

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Produce: Transistor