El Teatro Coliseo ya estaba prendido antes de que apareciera Rata Blanca. El viernes 28 de agosto no fue solo una cita nostálgica, sino una reunión entre generaciones que llegaron con poleras negras de la banda, recuerdos en cassette y una necesidad bien concreta de volver a cantar esos himnos que marcaron la historia del heavy metal en español, ahora uniendo a las viejas fuerzas del metal con la generación del streaming, donde ambos se entrelazaron con fuerza en un canto de magia, amor, nostalgia y heavy metal puro de la mano de los argentinos en esta gira que recuerda los 35 años del álbum “Magos, Espadas y Rosas”.

Navaja

Desde la cancha se sentía esa ansiedad previa a los grandes shows, esa mezcla de conversación con humoradas, cerveza y miradas al escenario que anuncia que algo importante está por caer. La misión de abrir la jornada estuvo en manos de Navaja, banda oriunda de Limache liderada por Cristóbal Briceño, el frontman de Fother Muckers y Ases Falsos, acompañado por músicos ligados a Demoniac (Los hermanos Pereira). Lejos de buscar una copia del heavy clásico, el proyecto toma su esencia, agresividad y su dramatismo para hablar de horrores muy terrenales. Su debut, “Primer Corte”, se asoma como una descarga de metal cantado en español. Con “Caravana de la Muerte” apuntaron directamente a los crímenes de la dictadura y con “Funeral” extendieron esa mirada sombría con riffs de largo aliento. Navaja transmitió crudeza, convicción y hambre de escenario, dejando claro que la apertura no era un trámite, sino una declaración de principios desde el metal chileno.

Galería | Rata Blanca: Navaja en Teatro Coliseo

Rata Blanca

Pasado las 21:05 hrs de la noche, Rata Blanca irrumpió con “Hijos de la Tempestad” y el Coliseo entendió rápido que la noche no viviría solo de recuerdos. El tema abrió con fuerza, empujado por una letra que mira de frente la manipulación, la violencia y el futuro que se les roba a las nuevas generaciones. Walter Giardino disparó sus acordes de guitarra con precisión quirúrgica y Adrián Barilari sostuvo cada línea con esa voz que todavía te hace temblar. “Solo para Amarte” cambió el pulso hacia la pasión desbordada y el público la cantó como si cada frase fuera propia, mientras “Volviendo a Casa” devolvió ese sentimiento de regreso, pertenencia y abrazo colectivo que Rata Blanca despierta en Chile.

Luego llegaron “Hombre de Hielo”, con su protagonista incapaz de quedarse y amar de verdad, y “Ángeles de Acero”, que levantó la intensidad con su imaginario de resistencia. “Talismán” trajo uno de los momentos más cálidos, porque su letra encuentra en el amor una fuerza capaz de sanar y dar sentido cuando todo alrededor parece quebrarse. Con “Rock es Rock”, la banda dejó la consigna más directa de la noche, mientras “El Círculo de Fuego” devolvió la fantasía y el misterio con un llamado a no abandonar el destino incluso cuando la oscuridad te aprieta y no te suelta.

“Días Duros” se sintió como una descarga necesaria, una canción para apretar los dientes y seguir caminando cuando todo se pone cuesta arriba. Después, “Mujer Amante” convirtió al Coliseo en un solo coro gigante y dejó uno de los momentos más emotivos de la noche, sin dudas la canción que consagró a Rata Blanca, donde habla de un amor idílico, casi fantasmal o de ensueño, esa “mujer amante” que aparece en la noche para dar placer y consuelo, pero que al amanecer se desvanece, dejando una nostalgia tremenda, mientras “El Reino Olvidado” recordó que incluso en tiempos de odio y dolor todavía existe una fuerza interior capaz de conducirnos fuera de la oscuridad.

El cierre fue una escalera de emociones con “Rock And Roll Hotel” puso a bailar al Coliseo con su pulso más fiestero, mientras “Aún Estás en Mis Sueños” llevó la noche a un terreno íntimo, entre recuerdos, ausencias y esa magia que permanece en el corazón. Finalmente, “La Leyenda del Hada y el Mago” cerró este ritual mágico como debía ser, donde nos transportamos directo a un cuento de fantasía medieval, pero con una fuerza y una rabia que te dan ganas de salir a conquistar el mundo, sin dejar de lado la metáfora brutal sobre el amor verdadero, la pérdida y el dolor eterno.

Con el teatro convertido en un reino de voces, fantasía y la guitarra de Walter Giardino desplegando toda su velocidad técnica neoclásica, Rata Blanca no vino a repetir una fórmula, vino a demostrar que sus canciones siguen vivas, que el metal en español todavía tiene una llama encendida y que Chile continúa siendo una de sus casas más ruidosas. Al final, cuando las luces del teatro se encendieron, nos quedó la certeza de que Rata Blanca no es solo una banda del recuerdo, sino un refugio eterno donde el hada, el mago y miles de almas rockeras se vuelven a encontrar para cantar que la magia y el amor todavía no ha muerto. El fuego sagrado de la banda permanecerá encendido para siempre en el alma de Chile.

Galería | Rata Blanca en Teatro Coliseo

Setlist Rata Blanca 2026

  1. Hijos de la Tempestad
  2. Solo para Amarte
  3. Volviendo a Casa
  4. Hombre de Hielo
  5. La Canción del Guerrer
  6. Ángeles de Acero
  7. Talismán
  8. Rock es Rock
  9. El Círculo de Fuego
  10. Días Duros
  11. Mujer Amante
  12. Guerrero del Arcoíris
  13. El Reino Olvidado
  14. Rock and Rock Hotel
  15. Aún Estas en mis Sueños
  16. La Leyenda del Hada y el Mago

Por Angel Ordenes

Periodista y redactor en Rock Legacy | Instagram: @shadowangel__