La segunda jornada del Festival Bamba estuvo marcada por diversos artistas latinoamericanos, donde la cumbia, pop, r&b e incluso el género urbano estuvieron presentes en ambos escenarios. En lo que respecta al rock, o lo que nos convoca como medio, destacó la exclusiva presentación que nos entregó el argentino Fito Páez en el escenario Banco de Chile, o por lo menos eso, es lo que nos hizo sentir.

Produce: LOTUS

Con la música inicial de “El amor después del amor” se terminaba de repletar el escenario Banco de Chile, donde el camino en dirección al final del Festival Bamba se revelaba con la poca luz que nos quedaba en el Parque O´higgins. Con la voz de Fito en el aire interpretando la canción, el público ansioso se preguntaba donde se encontraba; sin embargo, la aparición fue más sencilla que el escuchar el bullicio de la gente codiciosa de verlo.

Desde sus primeros álbumes, el argentino junto a su banda dieron inicio a su tan esperado show. Con un piano en el centro del escenario, “11 y 6” fue la que logró sacar los primeros besos, miradas cómplices y algún video en formato selfie con Fito terminando con un beso en lágrimas. Con chaqueta negra, lentes oscuros y con una notable energía, Fito se paseaba de extremo a extremo alentando al público: brazos arriba, la voz en altura y miradas focalizadas, el presente show necesitaba atención y no está de más asegurar la vivencia.

Personalmente, “Al lado del camino” es una de las canciones que más demuestran la personalidad del trovador del rock argentino. Jugando con la letra, estirándola o apurándola para que entre en el compás, pareciendo que está levemente a contratiempo, pero todo está acorde a lo planeado. Haciendo ver, o en este caso, escuchar algo distinto, pero está todo controlado, pudiendo incluso a estas alturas de la vida sorprender. Aunque no por eso, el paso del tiempo o la confianza puede llegar a jugar imprevistos: una desafinada leve casi al final de la canción apareció, donde el mismo Fito se rió a escondidas. Lamentablemente su baterista Gastón Baremberg fue cómplice de la risa.

La primera arenga se encontraba en el Parque O´higgins: “Olé, olé, olé, Fito, Fito”, por supuesto, el cantante dejándose querer un ratito. Intentó hablar y no pudo. Pero acá la jerarquía la lideraba el: sus dedos súbditos emprendían el inicio de la música, con un silencio total del público. “Tumbas de la gloria” era la que venía, pero el público no lo sabía, la concentración era en lo que podía y quería demostrar el argentino: su categoría.

En tiempos complicados políticamente hablando, hubo una canción de su último álbum que llegó para quedarse en las playlists de los fanáticos: “Shine”, con su potente estrofa inicial, quedaba impregnada en el público mientras en ese momento, se estaba decidiendo en Brasil la solución que demostraba la canción a sabiendas de ello. Las arengas volvían a desplegarse en el público. 

La potencia y el cargo que ocupaba Fito Páez en el escenario, siempre dará lugar a pensar, a disfrutar, y totalmente a llorar si la que finaliza es “Dar es Dar”. La fuerza latinoamericana fue notable en el Festival Bamba, pero el rock fue indispensable para que este se llevara a cabo.

Puedes revisar la galería completa del show en el siguiente enlace:

Galería | Festival Bamba: Fito Páez en Parque O’Higgins

Setlist

  1. El amor después del amor
  2. Dos días en la vida
  3. 11 y 6
  4. Sale el sol
  5. Al lado del camino
  6. Lejos en Berlín
  7. Naturaleza sangre
  8. Tumbas de la gloria
  9. Shine
  10. Yo vengo a ofrecer mi corazón
  11. Circo Beat
  12. La rueda mágica
  13. Brillante sobre el mic
  14. Ciudad de pobres corazones
  15. A rodar mi vida
  16. Mariposa Tecknicolor
  17. Dar es dar

Por Steven Ojeda Asencio

Ingeniero. Amante de la música y el formato fisico de ella.