Review | ‘Fear of a Blank Planet’ de Porcupine Tree: El reflejo de un mundo juvenil sin los colores del alma.

“La pantalla de la televisión se ha convertido en la retina del ojo de la mente”[1]. 

Con ojos desdibujados y una mirada catatónica, el joven que nos observa desde la portada de ‘Fear of a Blank Planet’ es la imagen perfecta para un disco que es más que sólo música, también es el discurso de una gran parte de la población juvenil que lleva consigo un vacío existencial y un constante dolor emocional.

El noveno álbum de la banda ‘Porcupine Tree’, se alza a partir de la influencia del escritor Bret Easton Ellis, específicamente de su novela ‘Lunar Park’. El autor, expone las consecuencias de las adicciones en la esfera familiar y a su vez retrata la batalla psicológica del protagonista con el recuerdo de un padre fallecido. La novela se extrema en violencia, mezclando la fantasía y la realidad, incluyendo de manera muy descriptiva actos sexuales y el uso de drogas duras.

Easton Ellis también dio génesis a la novela ‘American Pyscho’, la cual posteriormente se haría película y convertiría a Christian Bale en un ícono psicopático del cine del siglo XX, compartiendo sitio con Hannibal Lecter o con Alex de Large de la Naranja Mecánica.

La violencia en abundancia, el aburrimiento y la escasez de sentido son sólo algunos de los elementos que tomará la banda inglesa para hacer unos de los mejores discos de metal progresivo hasta la fecha. ‘Miedo a un Planeta en Blanco’ es el diagnóstico y un análisis a nuestra sociedad contemporánea; vacía, efímera e inmediata, con sobreabundancia de información y con tecnología capaz de adormecer la sensibilidad.

Buscando respuestas más que preguntas, con padres ausentes y cansados, la juventud cae en la vorágine de la inmediatez, y “adolece” las consecuencias de una sociedad apática y normalizadora. Una sociedad que vende arquetipos que se muestran como perfectos y donde la diferencia se sale de la norma. En este contexto, no resulta insólito y extraño la sobre patologización de ciertos trastornos como el déficit atencional y el trastorno bipolar.

La primera canción y que también da nombre al disco es: ‘Fear of a Blank Planet’, comienza con el sonido de las teclas de un ordenador, una risa insana y un arpegio en las cuerdas de una guitarra acústica.

La canción inmediatamente empieza con un ritmo desenfrenado, con pasajes sonoros que son rápidos y pesados.

De esta manera ‘Porcupine Tree’ da inicio a un viaje experimental y conceptual que dura un poco más de 50 minutos. Las letras y los sonidos recorren la vida subjetiva de un adolescente llamado Robby, el cual representa a una generación que sufre trastornos neuroconductuales producto a la exposición a innumerables estímulos.

 Las letras transitan entre la reflexión del protagonista y la descripción de lo que siente.

“No hay nadie aquí dentro, simplemente no hay nadie aquí” (2:29).

‘Las pastillas que he estado tomando me confunden, necesito saber que alguien se dé cuenta de esto (3:23).

“Trastorno bipolar, no puedo hacerle frente a este aburrimiento” (3:50).

Bombardeado por el tratamiento, el aburrimiento y la desinformación consume la mente de Robby.  La pornografía en exceso provoca la pérdida de su emocionalidad. Las drogas y su Xbox son los que forjan su nuevo horizonte de sentido.  Después de un constante ritmo rápido, la canción ofrece un pasaje de ‘quietud’ para dar paso a la balada llamada ‘My Ashes’.

Con melodías que profundizan la melancolía y la tristeza, el adolescente perdido, lleno de estímulos vacíos y carentes de “vida” no se siente seguro, su único mundo seguro es debajo de las sabanas, donde el miedo y el dolor desaparecen. Aquel niño, ese que era ingenuo e inocente, ya no está y sus padres tampoco pueden hacerlo regresar.

“Y mis cenizas encontrarán un camino más allá de la niebla, y regresarán para salvar al niño que olvidé” (3:23).

La tercera canción ‘Anesthetize’, con 17 minutos de duración y con la participación de Alex Lifeson de Rush, es un viaje sonoro perfecto para entender lo que es Porcupine Tree.  Una banda con gran dominio en lo técnico, capaz de transitar entre lo más experimental y los más pesado del metal, con cambios tan perfectos y sutiles capaces de tocar el interior. Anesthetize es una crítica social, y a la vez es la representación de una mente ansiosa y trastornada, un sentido que sucumbió a MTV, a los malls y a una pseudo filosofía.

“Cállate, sé feliz, deja de lloriquear por favor” (1:55).

“Estamos en el centro comercial, deambulando por las tiendas como zombies” (8:27).

La calma y la reflexión vuelve con ‘Sentimental’ en manos de Richard Barbieri y con la batería de Gavin Harrison.  Los acordes menores despiertan un sentimiento de calma y nostalgia que embellece el dolor contenido en las letras.

“He desperdiciado mi vida y estoy sufriendo en mi interior, realmente no sé…” (2:35).

“No es divertido que te digan que no puedes culpar a tus padres nunca más” (1:04).

El disco sigue con ‘Way Out of Here’, canción que cuenta con la participación de Robert Fripp de King Crimson. Los efectos de los sintetizadores, acrecentándose poco a poco, llevan al oyente a una explosión emocional, que se corresponde con el contenido de la letra.

“Afuera, en las vías del tren, sueño con escapar”  (0:40).

“Escapar, desaparecer de aquí” (3:16).

Una canción que representa una catarsis emocional, tanto para el oyente y para una generación que contiene las emociones por no saber manejarlas. Por aquel amor que se convirtió en cenizas y que ahora existe solo en fotografías rotas.

“Estoy tratando de olvidarte y sé que lo haré” (2:20).

“Quemaré todas tus fotos y recortaré tu cara” (2:35).

La última canción denominada ‘Sleep Together’ ahonda en la dimensión simbólica de la sexualidad, visibilizándola como algo superficial e instrumental solo para calmar la sensación de pesadez frente al futuro. También puede referirse al fenómeno del suicidio.

“Vamos a dormir juntos ahora mismo, aliviar la presión de alguna manera, desconectar el futuro de este momento”.

Sea cual sea el significado particular que le haya querido dar la banda, cada canción es arte en completitud, y por tanto está interpretada por las emociones y sensaciones de quien escucha.

El disco ‘Fear of a Blank Planet”, reúne lo mejor de PT, un trabajo insuperable que fue forjándose durante toda la carrera de la banda. Es un disco conceptual tan bien trabajado en lo musical y en lo conceptual que es una pieza clave para cualquier amante de la música.

 

Referencias:

1) Heroux, C. (productor). Cronenberg, D (director) (1984). Videodrome. Cánada. Canadian Film Development Corporation.

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