¡Avenged Sevenfold finalmente regresa a Chile! Y ante una presentación tan esperada que unirá a distintas generaciones de seguidores, es bueno recordar a uno de sus mártires: el eterno y magnífico baterista Jimmy “The Rev” Sullivan.
Dueño de una técnica asombrosa, James Owen Sullivan comenzó su historia con Avenged Sevenfold en 1999, creando la banda junto a M. Shadows y Zacky Vengeance, grabando discos de gran factura y creciente popularidad, que lo llevaron, incluso, a ser considerado como uno de los mejores bateristas del mundo por fanáticos, crítica especializada y colegas. Y no cualquier colega: desde novatos hasta los más reputados coincidían en su opinión.
El mismo Jimmy mencionaba con gran orgullo y emoción algunos cumplidos de parte de sus referentes: Metallica, a quienes describió como sus héroes cuando era un adolescente, lo llenaron de elogios, a él y a la banda, quienes fueron teloneros en numerosos shows de la legendaria agrupación de San Francisco. Mike Portnoy de Dream Theater, quien tendría después una ligazón más profunda con él y la banda, lo felicitó y le dijo que su look lo había “asustado” un poco (esa estética muy marcada, bastante “emo”), pero que al escucharlos, quedó fascinado con la música que oyó. Y el mismísimo Neil Peart, histórico, legendario e icónico baterista, considerado uno de los grandes de todos los tiempos, también mencionó alguna vez que consideraba a “The Rev” como uno de los mejores bateristas en el mundo del rock por esos años. Voces más que distinguidas se unieron a revistas especializadas y periodistas, que lo premiaron en distintas ocasiones por sus habilidades y creaciones.
Inspirado por los músicos y bandas antes mencionados, además del punk y otros notables bateristas como Tommy Lee, especialmente por su habilidad de showman, “The Rev” desarrolló un estilo que mezclaba distintos mundos con asombrosa facilidad, jugando con dobles bombos, mucho groove y una agresividad asesina que es recordada gracias a las figuras llamativas y adrenalínicas que creó y grabó en los discos donde participó, hasta el homónimo “Avenged Sevenfold” de 2007. Alcanzó a componer bastante (se dice que más de la mitad) de “Nightmare”, pero no logró plasmarlo en el estudio. Llegó a grabar, eso sí, algunas cosas, como en los temas “Fiction” y “Save Me”. En “Fiction” grabó voces y órganos, y es que el talentoso baterista también tenía habilidades para cantar y tocar otros instrumentos, otorgándole una facilidad compositiva e interpretativa muy potente. Respecto a estas últimas grabaciones, M. Shadows dijo en una entrevista: “Lo más inquietante es que hay una canción en el álbum llamada ‘Fiction’ (un apodo que el reverendo se puso a sí mismo) que comienza con el título ‘Death’. Y fue la última canción que The Rev escribió para el álbum, y cuando la entregó, dijo: ‘Eso es todo, esa es la última canción de este disco’. Y luego, tres días después, murió”. Conmovedor.
“Nightmare” fue completado por las baterías de Mike Portnoy, quien hizo un excelente trabajo sobre las ideas de “The Rev”. Algunos fans pedía que se usaran los demos grabados por el malogrado músico, pero la banda no quiso sacrificar calidad ante grabaciones que nunca estuvieron destinadas a ser definitivas. Eso sí que hubiera sido traicionar los principios de Avenged Sevenfold. El disco alcanzó el número 1 en el ranking Billboard, y fue el impulso definitivo para que la banda se transforme en el monstruo que llegó a ser. “The Rev” recibió un premio póstumo como mejor baterista, que fue recibido por su familia, y que cerró un círculo perfecto para una vida injustamente trunca. “The Rev” falleció debido a una mezcla de alcohol y fármacos para el dolor y la ansiedad, en teoría sin el ánimo de desaparecer, sino sólo de no sentirse enfermo. El baterista tenía una condición llamada “cardiomegalia”, o sea, tenía un corazón más grande de lo normal. Un corazón gigante que no resistió más en este mundo.
Avenged Sevenfold rinde tributo día a día a su increíble baterista, al fundador y mejor amigo, admirado y querido por cientos de miles. Una nueva chance de vivirlo y recordarlo se dará en Santiago el próximo 28 de septiembre en el Movistar Arena. Hay entradas aún disponibles en Puntoticket, pinchando este enlace. Un imperdible de la cartelera, cargado de fuerza y emotividad.

