El rock alternativo internacional sí que sirvió como una bebida energética directo al corazón de los melómanos que se encontraban en el Parque O’higgins el 13 de marzo. Lo novedoso de esta edición: presentaciones que mezclaron distintas generaciones y estilos dentro del género. Desde la intensidad irreverente de Viagra Boys, pasando por la energía directa del punk rock de Bad Nerves, el viaje inmersivo de Drink the Sea, la elegancia oscura y característica de Interpol. El festival ofreció una jornada con una parrilla musical con propuestas para todos los gustos.
Bad Nerves: Punk Rock frenético y juvenil
Si bien, la banda abrió su show interpretando el tema “Baby drummer” con algunos desperfectos técnicos en el bajo, ésto no fue impedimento para que literalmente tiraran la casa por la ventana.
Los oriundos de Essex, UK, navegaron por canciones como “Plastic Rebel”, “Play Video”, “Electric 88”, “Radio Punk” y “New Shapes”, con su sonido directo, veloz y con una estética sonora que hace imposible no recordar a grandes de la música inglesa, como Ramones, The Strokes o The Hives.

Y es que el show de Bad Nerves en Lollapalooza Chile 2026 fue una descarga directa de energía punk. Con guitarras veloces, canciones cortas y una actitud desbordante sobre el escenario, demostrando por qué se han convertido en uno de los nombres más comentados del garage punk actual de talla internacional.
Viagra Boys: Post Punk y rock de garage apto solo para desinhibidos
Marcaban las 18:00 hrs. en punto y los suecos de Viagra Boys comenzaban a dejar caer la tarde con su irreverencia y letras satìricas.
La banda posee un estilo que mezcla el post-punk, garage rock, noise y electrónica, con ritmos repetitivos, saxofón y se presentaron en la primera jornada de Lollapalooza Chile 2026 con un setlist de 12 canciones, en la que destacaron “Man Made of Meat”. “Uno II”, “Pyramid of Health” y “Punk Rock Loser”, por mencionar algunas.
En escena vimos a un Sebastian Murphy (vocalista) audaz, desafiante, desenfadado y teatral, apoyado de un saxofón hilarante que calza a la perfección con la energía del momento.

Una de las notas altas de la presentación fue cuando Murphy se lanzó al público a hacer crowdsurfing con los asistentes. Nada más ìntimo que recorrer el espacio, sobre miles de personas.
Luego vendría un “¡salud!” y “al seco”, gritado desde el público al ver cómo abría una cerveza y la bebìa con emoción, lo que posiblemente fue la antesala para que disparara contra Kast con fuertes palabras de desaprobación.
Simplemente, un show que tuvo de todo: locura, libertad e ironía electrizante sin derecho a réplica.
El viaje inmersivo de Drink The Sea
A las 18:00 en el Lotus Stage, Drink The Sea presentó un show que combinó virtuosismo y texturas musicales inmersivas. La banda, integrada por Alain Johannes, Peter Buck, Barrett Martin y Duke Garwood, mostró un sonido sólido pese a ser joven como conjunto, dejando clara la química entre sus miembros.
El repertorio incluyó material de sus dos discos, Drink The Sea I (2025) y Drink The Sea II (2025), alternando momentos de intensidad con pasajes más etéreos. Hubo espacio para homenajes a Layne Staley y Mark Lanegan, interpretando “Long Gone Day” de Mad Season, que resonó profundamente entre los asistentes.

Musicalmente, la banda se mueve en el rock alternativo y experimental, incorporando elementos de world music con instrumentos como sitar, gamelanes y laúd árabe, además de texturas de blues, folk y psicodelia. El público percibió rápidamente la solidez del grupo y respondió con entusiasmo, dejando claro que Drink The Sea no solo es un proyecto de músicos consagrados, sino un conjunto capaz de ofrecer una experiencia única e inmersiva.
La elegante y atrapante oscuridad de Interpol en Lollapalooza
A las 19:00, Interpol subió al escenario Banco de Chile para su segundo concierto en Chile este año, tras el sideshow realizado el jueves 12 de marzo, marcando además su décimo show en el país y su tercera aparición en Lollapalooza Chile. Desde el primer acorde de “All the Rage Back Home”, el quinteto desplegó un set caracterizado por la tensión elegante, la precisión instrumental y la atmósfera gélida que distingue a la banda neoyorquina.
El repertorio combinó clásicos de Antics como “C’mere”, “Evil”, “Narc” y “Slow Hands”, junto con material de Turn On the Bright Lights, Our Love to Admire, El Pintor y Marauder, mostrando la continuidad del sonido oscuro y envolvente que ha definido a Interpol a lo largo de los años. La presencia de Brandon Curtis (teclados y coros), Brad Truax (bajo y coros) y Urian Hackney (batería, reemplazando a Sam Fogarino) completó el sonido nítido y elegante del grupo. Cada tema fue ejecutado con precisión casi quirúrgica, mientras Paul Banks mantenía su característico tono grave y melancólico, respaldado por los punteos cortantes de Daniel Kessler y la base rítmica sólida de la sección de percusión.

Temas como “Obstacle 1”, “PDA” y “Roland” reafirmaron la fuerza de su catálogo más icónico, mientras que “The Rover” y “All the Rage Back Home” recordaron a la audiencia la vigencia de su material más reciente. Interpol cerró su set con “PDA”, dejando claro que, aunque el tiempo y los cambios de formación han pasado, la banda conserva intacta su capacidad de generar atmósferas envolventes y mantener al público cautivo durante toda su actuación.
Por Carla Grandón (Bad Nerves, Viagra Boys)
Eduardo Soto (Drink the Sea, Interpol)

