La historia de una banda no solo se escribe con sus conciertos y discos, también se escribe con sus fans, con sus logros y de cómo dejan huella en cada persona que los escucha. 

Iron Maiden en este íntimo documental, se nos presentan no sólo como conjunto, sino también como personas, dándonos una mirada distinta a lo que ya conocemos como agrupación. A pesar de ser un viaje por su larga trayectoria, nos da parajes introspectivos bastante interesantes de ver, pasando desde el disfrute visual como fan, a un film que tiene mucho de qué hablar y transmitir. 

Como documental cumple muy bien su objetivo, nos muestra sus inicios como agrupación musical, su crecimiento y auge, la creación de sus discos, el cómo sobrevivieron al grunge de los 90’ y también el cómo sopesaron sus caídas, pero no es solamente eso, el material filmado nos hace empatizar con todos los miembros del grupo, gracias a las opiniones tanto profesionales como personales de cada uno. Se nos hace ver músicos con emociones, con agotamiento por las giras, con estrés y vidas individuales, su crecimiento personal, pero a su vez de sus crisis y tristezas, haciendo que nos vinculemos de una manera más personal con lo que estamos viendo.

Se nos comenta del por qué realmente Paul Di’Anno ya no fue más parte de Iron Maiden, las salidas y vueltas de Bruce Dickinson y Adrian Smith, la llegada de Nicko McBrain, Janick Gers y Blaze Bayley, la creación e importancia de la famosa mascota Eddie The Head y de cómo esta es fundamental en el mundo de Iron Maiden. Eddie es parte importante del reportaje, siendo usado de forma representativa como inicio y final de cada capítulo.

Iron Maiden: Burning Ambition conecta de forma inteligente las opiniones de fanáticos y músicos famosos, complementando con las distintas posturas de los integrantes del grupo. Se nos enseña de cómo el ego y el cansancio afectan a una banda, del cómo los cambios de integrantes o estilo repercuten en la audiencia, que el descontrol y poca seriedad impiden avanzar en el duro mundo de la música y lo crudo que puede ser el pensar que se toman buenas decisiones y caer a lo más bajo a pesar sentir que todo va bien.

Más que un documental, llega a ser casi un manual abierto de supervivencia para músicos, en el cual Iron Maiden con sus más de 50 años de experiencia, nos hacen notar que, a pesar de la fama y la gloria, no todo es bello, como si de una jaula de oro se tratase, que estando en lo más alto puedes caer más de una vez, que debes saber levantarte, adaptarte a tu entorno y a los tiempos que se viven, que todo esfuerzo vale la pena y aunque sea mínimo todo suma. 

Para finalizar se nos dice que, más que música, el fenómeno de la Dama De Hierro, conforma una familia a nivel global, una hermandad, siendo capaces de generar un alto impacto mundial. Que independiente de tu género, religión o pensamiento, si amas a Iron Maiden, eres bienvenido a ser parte. “We’re Blood Brothers”.

 

Imagen tomada de un extracto del documental.