18 de Julio de 2001 en una helada y lluviosa tarde en Providencia se hacía presente por primera vez en Chile una banda que había presentado una gran diferencia en el reinado del power metal de la época: Rhapsody. Recuerdo muy bien cuando escuché “Symphony of Enchanted Lands” por primera vez, la impresión que me dejó al escuchar la mezcla perfecta de lo sinfónico con el power metal que sonaba en los 2000: Stratovarius, Helloween, Gamma Ray, etc. Y uno de mis pensamientos y cuestionamientos fue “¿cómo lograrán sonar así en vivo?”. La respuesta la tuve esa tarde.
No miento al decir que en un principio me decepcioné. Yo esperaba ver violines, violas, bronces, coros y una orquesta detrás, aunque fuera más pequeña que acompañara a la banda, pero no fue así. La banda tocó con esa parte musical en pistas pregrabadas y claro, era lo lógico, solo que en mi imaginación, la grandilocuencia del sonido de la banda daba para crearse escenarios completamente distintos. No digo que fue una decepción completa porque realmente no fue así, la banda con la energía que hasta el día de hoy mantienen algunos miembros, era lo suficientemente buena para contagiar a la audiencia.
Recuerdo cuando la banda saltó al escenario desatando la locura colectiva con “Dawn of Victory”. El doble bombo rebotaba en el pecho de los que estábamos en el Teatro Providencia. Los riffs neoclásicos desataron los primeros mosh pits, donde los puños en alto y las cabezas moviéndose al unísono dictaban el ritmo de la noche. Uno de los puntos altos de ese show fue el solo de batería de Alex Holzwarth (Avantasia) que venía a reemplazar a Daniele Carbonera. De hecho, esta gira ni siquiera él había grabado el disco, por lo que tuvo que tocar un setlist totalmente nuevo.
Pero sin duda, el clímax de esa noche fue la interpretación completa de “Symphony of Enchanted Lands” canción que tuvieron que pasar más de 15 años para que volviera a sonar en un concierto de la banda en Chile, específicamente en la gira de despedida en el 2018. Pero sabemos como son las vueltas de las bandas, una despedida nunca es una despedida final, siempre habrán otras oportunidades de poder ver a tu banda favorita. Y esta vez, podremos ver a Rhapsody pero cumpliendo el sueño de esa tarde del 2001: con coros y una orquesta.
La banda estará compuesta por 3 de sus integrantes más importantes: Luca Turilli, legendario guitarrista y fundador, Fabio Lione, que en estos casos ya lo consideramos un chileno más, ya que en los últimos años hemos tenido el placer de disfrutar de su talentosa voz en varias ocasiones, Alex Holzwarth, baterista emblemático de la época más exitosa de la banda y también por Dominique Leurquin, quien fue la segunda guitarra por muchas giras y Patrice Guers, bajista que también estuvo presente en la agrupación. Este concierto —un sueño hecho realidad para los seguidores— será un evento especialmente exclusivo y sin precedentes en Latinoamérica, ya que presentará por primera vez a la legendaria agrupación acompañada en vivo por una orquesta y un coro completos. La noche permitirá disfrutar de sus temas más emblemáticos e icónicos interpretados con arreglos orquestales en tiempo real, reemplazando el uso de pistas y enriqueciendo la energía del show para ofrecer la experiencia más cercana a su visión original.
La fecha del viernes 12 de junio está completamente sold out, pero se confirmó una segunda fecha para el jueves 11 de junio en el Teatro Caupolicán, las entradas las puedes encontrar en puntoticket.
Produce: Cultura Austral.


