Un temporal de verdadera brutalidad se vivió este sábado 15 de agosto en Club Blondie con el show que Violator brindó en Santiago, en el contexto de la presentación de su último disco de estudio “Unholy Retribution” (2025). Una jornada que además contó con una contundente representación nacional de la mano de Slicer, Insecurity y Acero Letal, encargados de preparar el terreno para el vendaval brasileño.
No cabe duda de que el thrash es casi una religión para buena parte de los fanáticos del metal en Chile, y lo vivido durante la jornada en el recinto de Avenida Libertador Bernardo O’Higgins no hizo otra cosa que reafirmar dicho fanatismo. Parches, poleras de bandas y chaquetas de mezclilla acompañaron desde temprano una fecha que prometía velocidad, energía y riffs. Y vaya que cumplió.
La fiesta comenzó con los nacionales Slicer, quienes, en poco más de media hora, demostraron todo su poderío ante un público que recién comenzaba a llegar al recinto. Sin importar que les correspondiera abrir la jornada, la banda salió a tocar con una actitud arrolladora desde los primeros minutos.
La banda sonó espectacular y se vio muy afiatada de principio a fin. Guitarras protagonistas, una base rítmica potente y una ejecución precisa fueron los ingredientes de una presentación sin mayores fisuras. Fue un show directo, sin demasiados rodeos y que cumplió perfectamente con su tarea de dejar los motores encendidos para todo lo que vendría a continuación.

Tras una breve pausa de unos diez minutos, llegó el turno de Insecurity. Los nacionales exhibieron toda su propuesta thrashera con evidentes tintes hardcore frente a una asistencia que comenzaba a aumentar considerablemente. Con ellos aparecieron también los primeros moshpits de la jornada, dejando claro que el público no quería ser solo un simple espectador.
Los locales hicieron que la energía aumentara notablemente durante su presentación. Desde el escenario incentivaban permanentemente a la gente a formar circlepits y entregarse al caos. Aunque hubo algunos problemas menores sobre el escenario, nada terminó condicionando realmente la presentación. En términos generales, Insecurity entregó un set sólido y directo, allanando todavía más el terreno para la continuación de la jornada.

Lo que vino a continuación era una banda que, a estas alturas, puede considerarse como uno de los nombres clásicos del metal nacional. Acero Letal subió al escenario con una propuesta que remite directamente del heavy y speed metal más tradicional, pero que adquiere una identidad propia gracias a una puesta en escena cargada de energía y una conexión especialmente efectiva con el público.
La banda mostró todo su oficio con temas como “Legiones” y “Por la Gloria del Metal”, canciones que encontraron una respuesta inmediata entre los fanáticos, quienes con puños levantados y coros acompañaron la ejecución de la banda. Queda claro que Acero Letal sabe perfectamente el tipo de espectáculo que propone y cómo llevarlo sobre un escenario con riffs veloces, actitud, espíritu ochentero y canciones que quedan en la memoria.
A esas alturas, la Blondie ya estaba prácticamente llena y el ambiente se encontraba completamente encendido. Los nacionales dejaron la temperatura a tope y demostraron, de paso, la saludable diversidad que actualmente puede encontrarse dentro de la escena metalera chilena. Las tres bandas locales ofrecieron propuestas diferentes entre sí, pero perfectamente coherentes dentro de una jornada que iba a desarrollarse entre la velocidad y la agresividad.

Y para el final llegó el plato fuerte de la jornada. Violator subió al escenario a la hora anunciada y desde el principio quedó claro cuál sería la tónica del show de los de Brasilia. Bastaron apenas los primeros riffs de “Ordered to Thrash” para que la Blondie se convirtiera en un auténtico campo de batalla. Cuerpos chocando de un lado a otro fueron los protagonistas frente a una banda que ejecutaba con brutalidad cada una de las canciones de su set.
Y Violator no dio tregua. Durante cerca de una hora y media, el grupo recorrió buena parte de su trayectoria, alternando material reciente con aquellas canciones que hace años se convirtieron en auténticos himnos para sus seguidores. Temas como “Toxic Death” y “Destined to Die” fueron recibidos como clásicos, generando algunos de los momentos más intensos de la noche.
Las canciones del “Unholy Retribution”, como “Cult of Death”, “Persecution Personality” o “Chapel of the Sick”, estuvieron lejos de sentirse como una obligación promocional, sino que convivieron perfectamente con los temas más antiguos, evidenciando que Violator mantiene intacta su esencia.
Entre canción y canción, Pedro “Poney” Arcanjo (bajista, vocalista y líder de la agrupación) aprovechó también para conversar con el público. El músico destacó en más de una oportunidad la relación de Violator con nuestro país y nombró a bandas nacionales como Ripper y Mayhemic, reconociendo la fuerza que actualmente posee la escena chilena dentro del circuito internacional.
Pero Arcanjo también utilizó el escenario para entregar mensajes políticos, manifestándose contra el fascismo y expresando su apoyo al pueblo palestino, cuya bandera estuvo instalada sobre el escenario. Más allá de las posiciones que cada asistente pueda tener frente a este tipo de declaraciones, se trató de un elemento coherente con el discurso que Violator ha mantenido históricamente como banda.
Para el cierre llegó “Atomic Nightmare” desatando la descarga final en los asistentes. Un clásico del álbum debut de los brasileños y que terminó con “Poney” haciendo un stage diving al terminar la canción. Fue el cierre perfecto para una presentación enérgica y brutal de principio a fin.

Tras el término de la jornada, queda la convicción de haber asistido a un evento en el que las bandas nacionales cumplieron con creces y Violator terminó por arrasar con Santiago. Sin ninguna duda, uno de los highlights de la cartelera de conciertos metaleros de este 2026.
Créditos fotografía: Eduardo Sandoval (@edo_cl).

