La historia y evolución del heavy metal tiene nombres fundamentales como Judas Priest o Iron Maiden, bandas que encabezaron eso que terminó conociéndose como la nueva ola del heavy metal británico. Sin embargo, aquella escena también estuvo compuesta por agrupaciones que, pese a no alcanzar la misma popularidad mediática, dejaron discos fundamentales que contribuyeron al desarrollo del género. Uno de esos casos es el de Tygers of Pan Tang.

Formados en la localidad de Whitley Bay, al noreste de Inglaterra, los británicos surgieron en un momento en que el hard rock endurecía su sonido y una nueva generación de músicos apostaba por riffs más veloces, agresivos y melódicos. En ese contexto debutaron en 1980 con “Wild Cat”, un disco con guitarras muy protagonistas que le imprimían una energía callejera y un enfoque directo que inmediatamente llamó la atención.

El ruido que generó el debut, llevó a que el grupo publicara al año siguiente “Crazy Nights” y “Spellbound”, este último considerado hasta hoy como uno de los trabajos más importantes de toda su carrera y también uno de los discos de culto de la NWOBHM. Parte importante de ese reconocimiento se debió al trabajo del reconocido guitarrista John Sykes, músico que posteriormente integraría Thin Lizzy y Whitesnake. Su aporte entregó una mayor calidad técnica y melódica al sonido de Tygers of Pan Tang, elevando composiciones que combinaban velocidad, gancho y virtuosismo.

Canciones como “Gangland” o “Hellbound” ayudaron a consolidar el nombre de la banda dentro del circuito metalero británico de comienzos de los ochenta. Sin embargo, y pese al nivel de sus discos, el grupo nunca alcanzó la masividad de otros contemporáneos de la escena.

Las razones son diversas. Los constantes cambios de formación, la salida de Sykes y tensiones internas terminaron afectando la estabilidad del grupo. A eso se sumó el acercamiento a un sonido más comercial y melódico en discos como “The Cage” (1982), decisión que dividió a parte de sus seguidores y puso en tela de juicio esa identidad más agresiva que habían mostrado en sus primeros trabajos.

Tras la separación de la banda en 1987, Robb Weir, guitarrista y único miembro fundador del grupo, retomó el proyecto en 1999 iniciando una nueva etapa para Tygers of Pan Tang. Desde entonces, los británicos han mantenido una actividad constante tanto en estudio como en vivo. Y lejos de transformarse en un simple acto nostálgico, han sabido actualizar su propuesta sin perder el ADN clásico que los convirtió en un nombre importante dentro del heavy metal tradicional.

De su etapa reciente, discos como “Ambush” (2012) y “Ritual” (2019) muestran una banda que conserva las melodías a dos guitarras, los riffs directos y los coros memorables propios de los ochenta, pero con una producción y sonido más moderno.

Actualmente, Tygers of Pan Tang sigue siendo reconocido como uno de los nombres más respetados de la NWOBHM, especialmente entre los seguidores del heavy metal clásico. Sus recientes presentaciones en Europa han demostrado que el grupo mantiene intacta buena parte de la energía y contundencia que marcó sus mejores años.

Ahora, tras décadas de trayectoria, la banda llegará por primera vez a Chile. El debut se realizará el próximo 4 de junio en Sala RBX, en una jornada que además contará con los shows de las bandas nacionales Burning Path y Virgil’s Codex.

Una visita que no solo representa la llegada de un nombre con historia, sino también la oportunidad de presenciar en vivo a una de las agrupaciones representativas de la nueva ola del heavy metal británico.

Información del show:

  • Fecha: Jueves 04 de junio de 2026
  • Lugar: Sala RBX (Av. Vicuña Mackenna 1220, Santiago)
  • Entradas: Disponibles a través de Passline 
  • Produce: Chargola Pro y PowerProds