La noche de este martes 18 de agosto quedará marcada en la memoria de los fanáticos tras lo que fue la última presentación de los estadounidenses Pentagram en tierras nacionales.
El show se desarrolló en Sala Metrónomo y contó con una audiencia que desde temprano se hizo presente para ver el acto de apertura de los chilenos Bitterdusk. Los locales subieron al escenario algunos minutos antes de la hora anunciada y desplegaron toda su propuesta doom, que incorpora elementos más heavy en su base rítmica, junto con estructuras psicodélicas y progresivas.
Para muchos de los presentes que no tenían en su radar a Bitterdusk, sin dudas fue una presentación que sorprendió, partiendo por la enorme calidad técnica de los guitarristas Sebastián Puente (también guitarrista de Nuclear) y Fabián Alvarado, además de la marcada presencia de su baterista Kurt Heyer y de su vocalista y bajista Leonardo Alvarado.
En cerca de 40 minutos, los locales demostraron por qué son una de las bandas pioneras y más influyentes de la escena del doom nacional, tocando canciones que recorrieron lo mejor de su carrera y, por supuesto, de su último trabajo, “Guardián del Valle”, editado en 2024. De la presentación destacaron canciones como “Implacable amanecer”, “Reminiscencia del Fuego” y “El llamado” ante un público que escuchó con atención la presentación mientras el recinto de Barrio Bellavista se iba llenando.

Tras finalizar el show de Bitterdusk vino una pausa de unos 20 minutos, en la que la expectativa ya se sentía en el ambiente ante lo que sería la presentación de Bobby Liebling y los suyos.
Así, a las 21 horas y ante una Sala Metrónomo completamente llena, comenzó el show de Pentagram. Desde el inicio, el público se mostró muy prendido y participativo, coreando tanto el nombre del frontman como el de la banda.
El setlist que interpretó la banda se centró principalmente en su último disco, “Lightning in a Bottle”, y en el que quizá sea su trabajo más icónico “Pentagram”.
Los músicos que acompañan a Bobby desde 2024 son Scooter Haslip en bajo, Henry Vásquez en batería y Tony Reed en guitarra, quienes realizaron una performance increíble sobre el escenario. La banda sonó espectacular, con Reed convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de la jornada gracias a sus riffs de guitarra, su presencia escénica y hasta algunos momentos compartiendo una botella de alcohol con Bobby.
Bobby, por su parte, mostró toda su presencia sobre el escenario sin necesitar grandes aspavientos para conectar con el público. Si bien su voz no es su principal activo en vivo, claramente sus gestos, sus caras y ese carisma tan particular que tiene compensan cualquier situación.
La noche arrancó con “Live Again”, canción de su último disco que fue recibida con cierta calma por la gente. Pero cuando comenzaron los acordes de “Starlady”, la energía cambió de inmediato: el público comenzó a saltar y corear, generándose una gran conexión entre la banda y los asistentes.
Otros de los grandes momentos de la jornada fueron las interpretaciones de “When the Screams Come” y el clásico “Sign of the Wolf (Pentagram)”. Ahí la energía subió notoriamente y se vio a la gente muy animada, incluso con algunos crowd surfing de por medio.
La banda se veía feliz sobre el escenario e interpretaba tema tras tema. Eso, a mi juicio, fue uno de los grandes aciertos del show, ya que Pentagram se dedicó principalmente a tocar y hubo poco espacio para largas interacciones con el público. Una de las excepciones ocurrió durante la pausa posterior a “Walk the Sociopath”, cuando la banda salió momentáneamente del escenario y luego el baterista Henry Vázquez dirigió unas palabras a los asistentes y presentó a cada uno de los integrantes.
Del nuevo disco, la canción que mejor recepción tuvo fue “Thundercrest”. Ahí se vio a la gente agitando, saltando e incluso a algunos coreando la letra. Sin duda, fue el tema que marcó la diferencia entre los cinco que sonaron de “Lightning in a Bottle”.
En cuanto a la energía del público, esta fue muy positiva durante toda la jornada. La gente en general se veía feliz, disfrutando del concierto, celebrando los grandes clásicos y coreando constantemente el nombre de Bobby y de la propia banda.
En la parte final, los estadounidenses interpretaron tres temas más, cerrando la noche con “Be Forewarned”, “Forever My Queen” y “20 Buck Spin”. Un fin perfecto para una velada que fue celebrada y agradecida por los asistentes que llenaron la Sala Metrónomo.

Sin duda alguna, una noche histórica que será recordada largamente por quienes estuvimos presentes en el show.
Setlist Pentagram:
- Live Again
- Starlady
- The Ghoul
- I Spoke to Death
- Sinister
- When the Screams Come
- Sign of the Wolf (Pentagram)
- Dull Pain
- Review Your Choices
- Thundercrest
- Walk the Sociopath
- Be Forewarned
- Forever My Queen
- 20 Buck Spin
Créditos fotografía: Damian Ceitelis (@ceitelisd.fto)

