Antes de volver a Chile, Robbie Williams carga con una canción que todavía define su manera de entender el espectáculo. “Rock DJ” apareció el 31 de julio del 2000 como el primer adelanto de “Sing When You’re Winning”, un álbum que consolidó su etapa más desbordada y comercial. El tema fue escrito por Williams junto a Guy Chambers y producido por Steve Power, tomando como punto de partida el ritmo de “It’s Ecstasy When You Lay Down Next to Me”, clásico de Barry White, además de incorporar elementos de “Can I Kick It?” de A Tribe Called Quest. El resultado fue una mezcla explosiva de funk, pop, hip hop, perfecta para la pista de baile, sostenida por una línea de bajo imposible de ignorar. En un material publicado en 2011 por su canal oficial de YouTube, Williams explicó el espíritu de la canción con una frase tan simple como reveladora:
“Esta es una canción de fiesta, y las canciones de fiesta normalmente tienen letras disparatadas que no significan nada”.
La canción habla, con humor y descaro, de la necesidad de llamar la atención y de hacer cualquier cosa para ser visto. Esa idea también estuvo presente durante su creación. Guy Chambers recordó que Williams al principio encontraba el tema demasiado “cursi” y no estaba convencido de cantarlo. Sin embargo, el compositor entendió que justamente ese exceso podía convertirse en su mayor virtud. “Rock DJ” no buscaba sonar solemne ni demostrar virtuosismo, sino ser inmediata, pegajosa y jugar abiertamente con lo exagerado de su propuesta. Esa apuesta terminó encajando con un artista que siempre ha construido su identidad entre la provocación, la ironía y una enorme capacidad para convertir sus inseguridades en espectáculo. Como explicó Chambers en una entrevista con NME publicada en febrero de 2024.
“Queríamos hacer una canción que pudiera sonar en una boda. Queríamos que la letra fuera divertida y provocadora, pero él pensaba que era cursi. No le gustaba. Así que tuve que seguir diciéndole que sabía que no le gustaba, pero que podía funcionar”.
El videoclip llevó esa lógica mucho más lejos. Dirigido por Vaughan Arnell, muestra a Williams bailando en una pista rodeado de mujeres sobre patines, mientras intenta llamar la atención de una DJ. Cuando quitarse la ropa no es suficiente, empieza a arrancarse la piel, los músculos y los órganos hasta quedar convertido en un esqueleto ensangrentado. La imagen provocó censura en varias cadenas musicales, fue emitida con cortes en horarios familiares, en donde cadenas europeas como MTV, VIVA y VH1 cortaron los minutos finales de gore y llegó a ser prohibida en República Dominicana por acusaciones de satanismo. Arnell contó que el rodaje tomó cinco días y que incluso hubo países donde fueron señalados por canibalismo, bromeando con que figuraban como “buscados en Papúa Nueva Guinea por acusaciones de canibalismo” debido al crudo festín de las modelos con su carne.
En vez de sepultar la canción, el escándalo la volvió imposible de ignorar. En una entrevista publicada por HuffPost UK en 2020, el director recordó que el equipo intentó evitar que Williams pareciera “un conejo desollado”, aunque reconoció que justamente esa imagen extrema era parte del impacto que buscaban provocar.
En las listas, “Rock DJ” también fue una bestia. Debutó con cerca de 199 mil copias vendidas durante su primera semana en el Reino Unido, alcanzó el número uno y se convirtió en la cuarta canción más vendida de ese país durante el 2000. Además, superó 1,2 millones de copias certificadas en el Reino Unido y recibió doble platino. En 2001 ganó el premio a Mejor sencillo británico y Mejor video británico en los BRIT Awards, mientras que en el 2000 obtuvo el reconocimiento a Mejor canción en los MTV Europe Music Awards.
Por eso, cuando Robbie Williams llegue a Chile el próximo 27 de septiembre para presentar su gira BRITPOP, “Rock DJ” será mucho más que un hit bailable. Será el momento en que la cancha del estadio, el humor y la provocación vuelvan a encontrarse frente a miles de personas en el Estadio Bicentenario de La Florida. Las entradas siguen disponibles a través de Ticketmaster, así que prepárate para cantar, saltar y dejarse llevar por uno de los grandes himnos de la carrera de un artista que todavía sabe convertir el exceso en celebración.
Produce: Lotus
Entradas disponibles a través de TICKETMASTER


