Hablar de Old Man’s Child es, inevitablemente, hablar de Galder. Desde los primeros años del proyecto, su figura ha sido fundamental para construir una propuesta que logró diferenciarse dentro de la escena del black metal noruego, combinando oscuridad, melodía y una marcada identidad guitarrística.
Como compositor, Galder desarrolló un lenguaje propio basado en riffs melódicos, atmósferas oscuras y estructuras que, sin abandonar la agresividad característica del género, incorporan una fuerte preocupación por la composición. En sus canciones, la guitarra no cumple únicamente una función rítmica; las melodías adquieren protagonismo y muchas veces se convierten en uno de los elementos centrales de la identidad de Old Man’s Child, al recordar sus figuras de la guitarra se puede ver mucha teoría y tecnicismo.
Su trabajo como guitarrista también destaca por el equilibrio entre técnica y musicalidad. Trémolos, armonizaciones, cambios de dinámica y pasajes de mayor complejidad aparecen integrados dentro de canciones que mantienen siempre una dirección clara. Más que utilizar la técnica como exhibición, Galder la convierte en una herramienta para construir escenarios de un buen black metal y reforzar la narrativa de sus composiciones.
Esta visión puede apreciarse especialmente a lo largo de la evolución de Old Man’s Child, desde trabajos como “The Pagan Prosperity” hasta etapas posteriores como “In Defiance of Existence”. El proyecto evidencia una progresión constante, pero mantiene como elemento común la importancia de la guitarra y de las melodías oscuras que caracterizan su sonido.
Su posterior participación en Dimmu Borgir amplió todavía más su reconocimiento dentro de la escena internacional, pero Old Man’s Child permanece como el espacio donde su identidad compositiva se manifiesta de una manera particularmente personal.
Más allá de la técnica o de la trayectoria, el legado de Galder puede entenderse desde una perspectiva sencilla: su mayor fortaleza como guitarrista siempre estuvo en saber convertir un riff en una parte memorable de una canción. Esa capacidad es, precisamente, una de las razones por las que Old Man’s Child continúa siendo una referencia para quienes buscan un black metal donde la brutalidad sonora y la melodía técnica puedan coexistir.
Recuerda que se estarán presentando en nuestro país este 22 de Septiembre en el Teatro Cariola y las entradas están disponibles por sistema Passline.
Produce: Chargola Prod y PowerProds


