Créditos: Ramón eMe Gómez & Nicolás Rosales | Instagram: @el.eme & @nicooco__

Robbie Williams volvió a Chile el domingo 27 de septiembre para apoderarse del Estadio Bicentenario de La Florida con un espectáculo donde convivieron la euforia, el humor y una inesperada vulnerabilidad. Frente a miles de asistentes, el británico confirmó que continúa siendo un showman extraordinario, que domina los silencios, convierte cada broma en complicidad y sabe transformar un estadio completo en el escenario de una conversación íntima.

A las 18:45 de la tarde Pedro Piedra asumió la primera apertura mientras el recinto comenzaba a llenarse. Con paciencia, oficio y cercanía, fue conquistando a un público que todavía buscaba sus ubicaciones en el Estadio Bicentenario de La Florida, hasta despedirse con “Inteligencia dormida”. El clásico terminó por encender las primeras voces colectivas de una jornada que aún guardaba sus mayores momentos de intensidad.

Luego a las 19:45 apareció The Lottery Winners, cuyos integrantes sorprendieron con un desplante escénico desbordante. Su vocalista bromeó con que el público debía gritar más fuerte que durante el show de Robbie y estrenó “Steady We Go”, grabando parte de su video en el estadio e invitando a los asistentes a cantar. Fue una actuación carismática, espontánea y capaz de ganarse un recinto que inicialmente no les pertenecía. Demostraron que están para llenar un recinto completo ellos solos, con la cercanía y tipo de show que saben ofrecer, destacando la gran pasión de Thom Rylance en cada canción.

La irrupción de Williams llegó cerca de las 21:00 con “Let Me Entertain You”, mientras el estadio se desbordaba en euforia ante la aparición del británico. Luces, baile y una descarga inmediata de energía marcaron un comienzo explosivo, seguido por “Rocket”, que mantuvo la intensidad con un sonido eléctrico y una interpretación cargada de actitud. La primera gran explosión llegó temprano con “Rock DJ”, donde los saltos sacudieron la cancha y, entre risas, alguien en el público preguntó “cuándo se quitaría la piel”, recordando el inolvidable videoclip. La canción volvió a sentirse como una invitación a perder el control y entregarse al ritmo sin vergüenza ni reservas. Luego, “Supreme” envolvió el estadio con su elegancia dramática, bajando ligeramente las revoluciones sin romper la relación entre Robbie y el público.

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El recorrido continuó con “Strong”, cuyo coro masivo reforzó la comunión entre Robbie y el estadio, antes de que “Pretty Face” devolviera el movimiento y la irreverencia con una interpretación juguetona. Luego, “Love My Life”, canción escrita pensando en sus hijos, abrió un momento luminoso con su mensaje de autoestima, gratitud y aceptación. La atmósfera se volvió más íntima con “Better Man”, cuando Williams recordó pasajes de su vida retratados en su película biográfica, con la fama, las adicciones, las inseguridades y su constante búsqueda de aprobación. Por unos minutos desapareció el provocador que domina multitudes y quedó frente al público el hombre que reconoce sus errores e intenta convertirse en una mejor versión de sí mismo, mientras el silencio respetuoso del estadio terminaba transformándose en un abrazo colectivo.

Luego el vocalista de The Lottery Winners subió al escenario con guitarra en mano para interpretar junto a Williams brevemente “Angels, Candy Sexed Up y Wonderwall”, entregando otra escena memorable. Antes de “Wonderwall”, Robbie recordó entre bromas que, tras la separación de Oasis, dos años después llamó a Noel Gallagher para ofrecerse como Frontman, pero dijo que “Se rió y me cortó el teléfono”, por lo que cantar esa canción lo ponía triste. Thom Rylance le respondió que no necesitaba permiso de Noel para interpretarla. Así comenzó un himno que dejó de pertenecer a una rivalidad británica para transformarse en un abrazo colectivo, donde miles cantaron sobre alguien capaz de salvarnos de nosotros mismos.

El espectáculo volvió a elevarse con “Something Beautiful”, cuya mezcla de energía y esperanza hizo que el estadio cantará sobre la necesidad de encontrar algo verdadero entre el ruido y las dudas. Luego, “Millennium” desató una ola de nostalgia y elegancia pop, con su inconfundible melodía, mientras Robbie se desplazaba por el escenario con la seguridad de que sabe que está interpretando uno de los himnos que definieron su carrera. El cierre de este tramo llegó con “New York, New York”, clásico popularizado por Frank Sinatra, que Williams hizo suyo con teatralidad, carisma y espíritu de festival con un juego de vestuario y luces espectacular. Por unos minutos, La Florida pareció convertirse en un enorme club nocturno, con miles de voces acompañando a un showman que podía pasar del britpop a la tradición del espectáculo clásico sin perder su identidad.

El espectáculo avanzó entre canciones célebres y una banda sólida, acompañada por bailarinas y dos cantantes que engrandecieron cada número con precisión, carisma y constantes cambios de vestuario. La presentación de los músicos llegó mediante una divertida dinámica con el llamada “Shit or Not”, donde aparecieron fragmentos de “Can’t Stop”, “Seven Nation Army”, “We Will Rock You”, “Alone”, “YMCA” y “Sweet Dreams (Are Made of This)”. La secuencia terminó con “Hey Jude”, interpretada por uno de sus guitarristas más antiguos, y el estadio definiendo entre risas cuando Robbie les preguntaba si cada una era “Shit or Not”.

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Acercándonos al tramo final, siguió con “Come Undone” que expuso el costado más vulnerable de Robbie, relatando sin filtros la fama, los excesos y el miedo a perderse detrás del personaje. Finalmente, “Kids” devolvió la fiesta con su energía provocadora y contagiosa, levantando nuevamente a la cancha y recordando que, incluso después de mirar sus zonas más oscuras, Williams siempre encuentra la manera de regresar al espectáculo.

“She’s the One” convirtió la inmensidad del estadio en un espacio íntimo. Tras bajar a saludar, Robbie escogió a una fan emocionada que no conseguía soltarlo ni comprender completamente sus palabras. Entre risas, acordaron que él diría “Eres de Santiago” y ella respondería “sí”. Al descubrir que estaba acompañada por su hijo, improvisó parte de la letra para señalar que aquella mujer era su persona elegida. El episodio mezcló abrazos, lágrimas y ternura genuina.

La emoción familiar continuó cuando pidió a un camarógrafo grabarlo para enviar un saludo a Teddy, su hija de 14 años, a quien llevaba semanas sin ver debido a la gira. Después habló de su esposa, de sus cuatro hijos y del rumbo que encontró junto a ellos. “My Way”, dedicada a su padre enfermo de Parkinson, fue todavía más profunda: recordó al cantante y comediante que observaba durante su infancia, aquel hombre que le enseñó, sin saberlo, el camino hacia el escenario.

“Feel” abrió el tramo final desde la fragilidad, con Williams exponiendo esa necesidad profundamente humana de sentirse vivo, amado y acompañado. “Angels” terminó de quebrar a todo el estadio, con una polera que decía “Chile Welcomes Britpop Legend”, dejó que las voces sostuvieran su himno más querido. La canción convirtió el recinto en un refugio para el alma, donde cada persona parecía cantarle a alguien ausente, a un recuerdo o a esa presencia que permanece cuando todo lo demás se derrumba. Robbie observó emocionado cómo el público se apropiaba del coro, mientras miles de luces de los flash iluminaban una despedida cargada de gratitud y esperanza. La última nota encontró a miles abrazados, con los ojos húmedos y el corazón encendido, porque aquella noche no asistimos únicamente a un concierto: celebramos la vida junto a una showman y leyenda que todavía sabe hacernos cantar, reír y llorar en una misma canción.

Setlist

  1. Let Me Entertain You
    2. Rocket
    3. Rock DJ
    4. Supreme
    5. Strong
    6. Pretty Face
    7. Love My Life
    8. Better Man
    9. Angels / Sexed Up / Candy (with Thom Rylance) (Acoustic)
    10. Wonderwall (Oasis cover) (with Thom Rylance) (Acoustic; played until the first chorus)
    11. Something Beautiful
    12. Millennium
    13. New York, New York (John Kander cover)
    14. Come Undone
    15. Can’t Stop / Seven Nation Army / We Will Rock You / Alone / Y.M.C.A. / Sweet Dreams (Are Made of This) / Hey Jude
    (Medley performed as a band members’ introduction)
    16. Kids
    17. She’s the One (World Party cover) (dedicated to Caroline from the audience)
    18. My Way (Paul Anka cover)

Encore:

19. Feel

20. Angels

Nota: "No Regrets" figuraba en la lista de canciones impresa antes de "Come Undone", pero no se interpretó.

 

Por Angel Ordenes

Periodista y redactor en Rock Legacy | Instagram: @shadowangel__