La corriente del niño nos ha regalado una primavera fuera de lo común que ha convertido a Santiago en la ciudad gótica del cono sur. Ideal para historias melancólicas, cargadas de capítulos auditivos adornados por violas y violonchelos. En este contexto la tarde del viernes no fue la excepción, ya que justo al atardecer y en pleno centro de nuestra capital, la banda finlandesa Apocalyptica hizo un nuevo concierto y por supuesto que estuvimos ahí para contarte los detalles.

El Teatro Cariola fue el espacio elegido por el cuarteto y desde las 19 horas la gente comenzó a llegar en familia. Cada vez es más común padres y madres con niños en eventos de metal, sin embargo el show del viernes pareció presentarse como un espacio seguro y se notó, la diversidad de la audiencia presagiaba una gran jornada, que no defraudó en ningún momento.

20:30 horas comenzó la presentación de la banda Bosque de Hualles, que con su dark folk conectó con un teatro que ya vestía gran parte de su capacidad. Acompañado por un apoyo visual dónde no solo proyectaban visuales, sino también ayudó a ver en escena a instrumentos que no estaban físicamente en el teatro, en este la flauta, que acompañó el sonido acústico del proyecto y que nos transportó con sus melodías oscuras y melancólicas y al son de sus guitarras hasta las profundidades de la naturaleza y a más de alguno de nuestras mentes. 

El cuarteto estuvo sólido, conectó con la gente que les correspondió con aplausos y vítores en cada pausa y disfrutó de su show, que a pesar de contener a penas 6 canciones, bastó para guardarlos en la memoria, buscarlos en redes sociales y por supuesto hacer la previa de lo que nos convocó a todos, Apocalyptica. Muy buenos Bosque de Hualles.

Galería | Apocalyptica : Bosque de Hualles en Teatro Cariola

Se cerró el telón y el Cariola subió la música envasada. La audiencia se distrajo unos pocos minutos que pasaron volando mientras se reorganizaba el escenario.

21:30 horas las luces se apagaron y las notas de Morricone que vistieron la película “El bueno el, el malo y el feo” que habitualmente orquestan también el inicio de cada presentación de Metallica, resonó con fuerza mientras las luces se apagaban. La adrenalina subió, unas letras blancas iluminaron el fondo del local con una palabra escrita, Apocalyptica. Y el show comenzó.

La banda se lució, nos entregó una performance de una hora y media, ornamentada con sus mejores versiones de las famosas canciones del cuarteto de la bahía de San Francisco. Haciendo gala del trabajo melódico de los cellos y el trabajo armónico y compositivo que las canciones contienen en sí mismas.

Clásicos como “Ride the Lightning”, “Enter Sandman”, “Creeping Dead”, “Master of Puppets” y “Blackened” edificaron cada pasaje donde la banda conectó e hizo corear al público chileno. La gran sorpresa estuvo de la mano de “St Anger” que hay que reconocer suena oscurísima en modo cámara.

Sin duda alguna las interpretaciones de Eicca Toppinen (Líder y  fundador), Paavo Lötjönen (Violonchelista y cofundador) dejaron a todos con la boca boca abierta, además del carisma y encanto de Perttu Kivilaakso, quién hace de frontman del proyecto, ejecuta los solos y que se ha convertido en el principal compositor de su material original.

El sonido estuvo a la altura del repertorio, así que el show corrió como la lluvia en las calles de este oscuro Santiago, dejando un sabor dulce en las bocas de la audiencia que conocimos este proyecto allá por el año 1999, pero que nació en 1993 el mismo año que Metallica visitó por primera vez nuestras tierras, justo después de una tormenta, así que todo calzó para construir un espacio de nostalgia, de magia y oscuridad.

Una gran presentación nos dejó Apocalyptica e imaginamos que esos jóvenes ojos que disfrutaron este show, serán en el futuro grandes fans de estas canciones que construyen una parte fundamental de la historia del metal.

Producen: Chargola y PowerProds

Galería | Apocalyptica en Teatro Cariola