El año pasado nos trajo dos noticias desalentadoras: Avenged Sevenfold cancelando su gira latinoamericana, por problemas de salud de su vocalista Matt Shadows, que tomó por sorpresa a sus fanáticos, y por si eso fuera poco, Mr. Bungle, quienes se presentaban en un show aparte por las mismas fechas, se bajaban por un tema de logística de sus productoras.
Sin embargo, casi de forma inmediata, los originarios de California anunciaron una nueva fecha para 2026, y demás, junto a Mr. Bungle como invitados especiales. Para los fans, que no sabían qué esperar, solo quedaba esperar con ansias a que llegara el día, hasta que llegó el día esperado por todo su público.
El resultado, una noche sin precedentes, que juntó a dos bandas dando un gran espectáculo, cada uno por su parte y de formas distintas, pero acordes a lo que se necesitaba para mover a dos fanaticadas unidas en un disfrute colectivo.
La tarde calurosa comenzó cuando Mr. Bungle ingresaba al escenario. Con la etiqueta de super-grupo, teniendo nada más y nada menos que a Scott Ian de Anthrax y Dave Lombardo (ex-Slayer),
no se podía esperar menos musicalmente hablando. Pero hablando del elefante en la habitación, Mike Patton se plantó con la premisa de que a estas alturas “juega de local”, por lo que al subir sobre el escenario ya tenía a su público en el bolsillo.
Decir que la mitad del Bicentenario de la Florida iba a ver a Mr. Bungle, es DECIR POCO, su show estuvo acompañado de pasajes por su discografía en general, incluyendo de forma inédita, a la vez que histórica, canciones como “Retrovertigo” y “My Ass is on Fire”, parte de sus primeros larga duración, que para sus seguidores más acérrimos, ya se hacían extrañar.
El resto de su repertorio estuvo integrado por lo que, se podría decir, es Mike Patton siendo Mike Patton, con pasajes pesados metiendo un cover de “Refuse / Resist” de Sepultura, y otros pasajes de diversión pura como lo fueron los covers de “Hopelessly Devoted to You” de Olivia Newton-John, y “Funkytown” de Lipps Inc. lo cual animó a más de una persona a sacar “los prohibidos”.

Pero su show no se quedó solo en eso, ya que el destacado frontman se tomó, tal como lo planteó, dos momentos serios durante la presentación. El primero, dedicando un silencio por las víctimas de los recientes incendios en el sur de Chile, seguido de un grito de júbilo por los sobrevivientes. El segundo momento lo dedicó a “los pacos”, interpretando una versión de “All by Myself” de Eric Carmen, cambiando la letra por “Ándate a la chucha”. Fue así como Mr. Bungle dejó el escenario por todo lo alto y calentando motores de excelente manera para el plato fuerte de la noche.
Para cuando marcaban las 21:00 horas, la expectativa estaba por los aires en un público que repletó el estadio, acompañado por un show de luces al que se podían unir los asistentes escaneando un código QR que se proyectó para hacer que las linternas de sus celulares se encendieran a cierto ritmo. Y de esa forma, en medio de lúgubre oscuridad, los californianos ingresaron con parafernalia para abrir las canciones “Game Over” y “Mattel”. Con los ánimos de por sí ya encendidos, continuaron con “Afterlife”, haciendo saltar y gritar de forma ensordecedora al público.
Con bengalas encendidas entre medio, la banda continuó con su icónico himno “Hail to the King”, desbordando nostalgia para quienes conocieron a la banda por el disco del mismo nombre. Entre medio, los músicos entregaron un gesto de corazón por las víctimas de los incendios, dedicando la canción “Gunslinger”.

La presentación tuvo un momento emotivo, con la dedicatoria a su baterista fallecido Jimmy “The Rev” Sullivan, interpretando “So Far Away”, que junto a las palabras de Matt Shadows, “no hay tiempo para llorar”, continuaron con la euforia tocando sus emblemáticas “Bat Country”, “Nightmare” y “Unholy Confessions”.
Los mosh estaban por todas partes, mostrando a una banda deleitada y reafirmando que valoraban realmente a Chile por su público en comparación a los demás, algo que dejaron claro desde el inicio del show. Con una inmensa alegría, dieron cierre a la jornada con su obra prima “A Little Piece of Heaven”, dejando el escenario con gran satisfacción, tanto para la banda, como para el público que mezclaba juventud con adultos que fueron fans de esta banda durante la década del 2000.

Produce: Lotus

