
El artista estadounidense se presentó por cuarta vez en nuestro país, dando cátedra y no solamente musical, sino que también de conciencia político social. No por nada comenzó su show con la canción “Manifiesto” de Vìctor Jara como intro y lo terminó con “Venceremos”, de Sergio Ortega, uno de los himnos políticos más conocidos de la izquierda nacional y popularizada por artistas de la Nueva Canción Chilena, como homenaje a Salvador Allende.
El show de Morello nos brindó un viaje por los mejores clásicos de Rage Against The Machine, covers de Jhon Lennon, Bruce Springsteen y Kiss, e incluso, hubo tiempo de rendir un emotivo homenaje a su amigo y ex compañero de banda en Audioslave, el fallecido Chris Cornell, con una coreada “Like a Stone”.
Sintiéndose muy cómodo y como en su casa, el guitarrista y compañía interpretaron un medley perfecto de ”Testify”, “Take the Power Back”, “Freedom”, “Snakecharmer” y “Ghetto Blaster”, prendiendo de inmediato a los asistentes.

“¿Alguien aquí odia el fascismo y ama el Rock And Roll? Mostrémosles lo que significa la solidaridad”, dijo efusivamente Morello, mientras el público vitoreaba al artista. No fueron necesarias respuestas. Se metió al público al bolsillo y los hizo, incluso, agacharse hasta el piso para dar paso a la efusiva “Let’s Get the Party Started”.
Y así continuó con mensajes como “cada acto de arte, de música, de poesìa, de rock and roll, es un acto de resistencia, así que a todos los que vinieron aquí esta noche, yo los declaro luchadores contra el crimen antifascista. Esta canción habla de memoria,verdad y justicia”, para dar paso sin más a “Hold the line”.
Posteriormente le siguieron temas como “One Man Revolution”, para continuar con un nuevo mix de Rage Against the Machine que mezclaba los mejores pasajes musicales de “Bombtrack”,”Know Your Enemy”, “Bulls on Parade”, “Guerilla Radio”, “Sleep Now in the Fire”, “Bullet in the Head”, cuyo broche de oro fue “Cochise” de Audioslave.

Definitivamente, el show de Tom Morello en Lollapalooza Chile 2026 demostró por qué este artista es tan querido por los chilenos; y es que empatiza con nuestra realidad política casi como si la viviera, lo que lo perpetúa como un artista influyente no solo por su carisma y excelencia musical, sino que también, por su discurso esclarecedor que invita a resignificar la memoria del pueblo como símbolo de resistencia.

