¿Qué es el metal? Esta es una pregunta que una vez me hice cuando alguien cuestionó una canción doom que escuchábamos con unos amigos, diciendo que el metal debía ser rápido y furioso, que el doom no puede ser considerado metal y que incluso es aburrido.
Pero la belleza de este género no solo radica en riffs estridentes o ritmos acelerados, sino que también en su capacidad de transmitir emociones, desarrollar atmósferas, crear viajes que invitan a la introspección, el análisis de la realidad y hacer que el oyente pueda adentrarse en estados melancólicos y reflexivos.
Y esa perspectiva es precisamente la que ofrece Draconian, banda sueca con más de 20 años de carrera, que ha desarrollado a través de los años un sonido que ha logrado cautivar a miles de personas y cuya propuesta musical cargada de atmósferas densas, melancólicas y profundamente nostálgicas ha llevado a la agrupación a posicionarse como uno de los grandes referentes del siglo XXI de lo que es el death doom metal.
Los suecos a la fecha tienen ocho discos de estudio publicados y han mantenido una esencia y una identidad que incluso se mantuvo muy alta durante la salida de su vocalista Lisa Johansson y la llegada de Heike Langhans para los discos “Sovran” de 2015 y “Under a Godless Veil” de 2020.
Con esa historia en mente, hay cuatro discos que me resulta imposible no destacar. Por supuesto, como es una elección personal, los lectores podrán o no estar de acuerdo con los discos que se nombrarán, pero quiero dejar establecido que toda la carrera de Draconian me parece maravillosa y que no tienen ningún trabajo “malo” o cuestionable.
Siendo su discografía grandiosa, elegir cuatro discos no es una tarea sencilla, pero los discos elegidos tienen todos los méritos para estar en cualquier ranking de grandes discos del death doom de la historia.
El primer disco que resaltaré es “Under a Godless Veil” de 2020. Este trabajo, como señalé anteriormente, tuvo a la cantante sudafricana Heike Langhans en las voces. Cronológicamente es el séptimo álbum de estudio de la banda, donde encontramos una mezcla de doom oscuro en que las voces angelicales de Heike se contrastan con los death growls de Anders Jacobsson, en una obra de casi una hora de duración que propone un viaje hacia un cosmos melancólico desde los primeros acordes. Es considerado por muchos como un punto alto en la etapa tardía de la banda, por su amplio alcance, producción pulida y la forma en que transita entre la densidad del doom, la elegancia del gótico y los elementos más agudos del metal. Es un disco en el que destacan canciones como “Sorrow of Sophia”, “The Sethian” y “Burial Fields”.
Mi segunda elección es “The Burning Halo” de 2006. Este álbum es bastante especial en la carrera de Draconian, pues presenta tres composiciones originales, tres regrabaciones de su demo de 1999 “The Closed Eyes of Paradise” y dos covers, con temáticas que giran en torno al dolor, la muerte y la desesperación existencial.
El disco muestra a los suecos en plena forma, con guitarras pesadas y growls intensos que se fusionan maravillosamente bien con la voz dramática de Lisa. Además, encontramos una batería muy presente y arreglos de piano melancólicos, que generan una simbiosis perfecta entre el metal gótico y el doom. Los temas más destacados son “She Dies”, “Through Infectious Waters” y las regrabaciones de “Serenade of Sorrow” y “The Morningstar”.
En tercer lugar quiero mencionar su reciente trabajo “In Somnolent Ruin”, el cual fue lanzado el pasado 8 de mayo y que es precisamente el disco que vienen a presentar a Latinoamérica. En este álbum tenemos como principal novedad el regreso de Lisa Johansson a las voces.
Con una duración de 57 minutos, este álbum reafirma la identidad de Draconian a través de atmósferas densas, oscuras y emocionalmente profundas. Pero el disco no funciona solo en este ámbito, sino que también en el aspecto lírico. Ahí, gracias al estilo poético de Anders Jacobsson, los suecos construyen un universo conceptual de carácter existencialista y reflexivo que explora el dolor humano, la desconexión moderna, la pérdida del sentido espiritual y una mirada crítica hacia las estructuras religiosas y morales.
El disco es, de toda su discografía, el más atmosférico y el que más se inclina hacia el death doom puro, con pasajes lentos y densos que dominan de principio a fin. Entre sus momentos más destacados encontramos “I Welcome Thy Arrow”, “Cold Heavens”, “Misanthrope River” y “Lethe”.
Finalmente, llegamos al que me parece el mejor disco de los suecos, “Arcane Rain Fell” de 2005. Se trata del segundo álbum de estudio de la banda y, para muchos fanáticos, la obra cumbre no solo de Draconian, sino de todo el death doom metal del siglo XXI. Es un disco conceptual que narra la caída de Lucifer desde el cielo y la creación del infierno, temática que impregna cada riff, growl y nota con una coherencia emocional pocas veces vista en el género.
Musicalmente, el álbum es una experiencia hermosa, con guitarras lentas e intencionalmente trabajadas con un buen gusto que evita un innecesario exhibicionismo técnico. Los teclados y el piano acompañan la parte rítmica, añadiendo profundidad y melancolía en los momentos precisos. La producción es densa, creando una atmósfera perfecta para lo que la banda quiere transmitir.
Entre sus momentos más destacados están “A Scenery of Loss”, “The Apostasy Canticle”, “Heaven Laid in Tears” y la gloriosa “Death, Come Near Me”, una épica de quince minutos que tiene uno de los cierres más desgarradores que el género haya producido.
Draconian se estará presentando en Chile este martes 19 de mayo en Sala Metrónomo, en una oportunidad para que los fanáticos nacionales y los amantes de los sonidos densos puedan ver a una de las bandas más sólidas del estilo presentando su más reciente trabajo.
Información del show:
- Fecha: Martes 19 de mayo de 2026
- Lugar: Sala Metrónomo (Ernesto Pinto Lagarrigue 179, Barrio Bellavista)
- Entradas: Disponibles a través de Passline
- Produce: Monkey


