Cradle of Filth es una banda que mueve pasiones tanto en su afición como en su interior. Este 2025 es un año que debía ser de fiesta para la banda con “The Screaming of the Valkyrie” su nuevo trabajo lanzado el 21 de marzo de 2025 por Napalm Records. Anunciaron su gira “Chaos & Carnage 2025” en Norteamérica, junto a Dying Fetus y Fleshgod Apocalypse. Se venía con todo, presentaciones en festivales europeos y latinoamericanos.

Sin embargo todo cambió y como en un cuento de pesadillas la banda se enfrentó a problemas internos de convivencia. En agosto  Zoë Marie Federoff abandona la gira, citando “ambiente tóxico, bajos salarios y contratos abusivos”. A pocos días, Ashok (Marek Šmerda) también anuncia su salida por razones similares y es despedido inmediatamente por Dani Filth. En medio de toda esta controversia digna de una de teleserie adolescente coreana la noche de ayer convocó a su fanaticada al Teatro Coliseo. Desde antes de las siete de la tarde la calle estaba llena de metaleros que esperaban respuestas, respuestas sobre qué pasaba con la banda, respuestas para esas inquietas almas que esperaban volver a ver y disfrutar a una de las bandas que han cosechado fanáticos a lo largo de este oscuro páramo que es el metal. Entre esos, claramente estábamos nosotros y no nos lo perdimos para contarte cómo se vivió la fría noche de ayer que reunió a Cradle of Filth, UADA y los locales ATER.

Un poco más larga de lo normal fue la entrada al Teatro. No sabemos si las expectativas, la ansiedad o simplemente el vértigo de un nuevo show, hacía que cada minuto pasara lento como una gotera en la frente en la cámara de tortura. Uno a uno entraron las filas de la cancha y de la platea baja mientras nosotros esperábamos con ansias el poder entrar y ubicarnos en el mejor lugar para mirar con detalles de lo que se avecinaba. Por fin entramos. La cancha ya estaba vestida de negro, con algunos rostros pintados, con una gran diversidad en los asistentes. Lo que unificaba el espacio era la buena disposición del público que bromeaba y se reía. Claramente era una fiesta.

Fotografías: Ismael Gutiérrez Instagram: @kami_fotografias

A los pocos minutos el teatro se oscureció. En el fondo del escenario se prendió una proyección y ATER comenzó con su avalancha de oscuridad. Con una emotividad y profundidad envolvente el quinteto santiaguino salió a dar muestras de su sonido death y black sin piedad. Luciendo en performance y dejando claro que no es coincidencia que este mismo año hayan recorrido Europa. Guitarras profundas, una voz gutural arrancada del mismísimo infierno, ritmos del metal progresivo y bestiales. Definitivamente ATER salió sin miedo, un show corto y preciso, enrabiado y oscuro. Consiguiendo que el público viviera una muy buena antesala de lo que finalmente cerraría Cradle of Filth. Muy buena presentación.

Fotografías: Ismael Gutiérrez Instagram: @kami_fotografias

UADA salió al poco rato. Este proyecto de Portland, Oregon que hace menos de un año visitó nuestro país estaba de vuelta. Escondidos tras las capuchas oscuras de sus polerones y a contraluz, la banda nos ofreció un show energético sin rostros, con gritos desgarradores y con mucha emoción. Con más de diez años de trayectoria la banda estuvo increíble. No salieron a ser un soporte, se adueñaron de la noche y del escenario convirtiendo la experiencia en una travesía directo al tormento. Sin piedad ni compasión nos empujaron a los rincones más solitarios de nuestra existencia y convirtieron esa voz sin rostro en un recuerdo para atesorar. Con una sonoridad cercana a MGLA, los estadounidenses recolectaron almas chilenas en tránsito al infierno. Provocaron cabeceos, mosh y por supuesto cautivaron. Llevábamos solo unas horas en el corazón de nuestra capital y ya lo habíamos perdido todo. No había nada más que hacer que solo esperar y entregarse a la oscuridad más profunda. UADA, si no los conoces simplemente ponle play.

Fotografías: Ismael Gutiérrez Instagram: @kami_fotografias

Así comenzó la espera para ver a Cradle. El cronograma ya se había corrido, pero nadie tenía apuro y había sed y una barra para solucionarlo. Hay que recordar que a comienzos de los 2000 la banda inglesa estuvo en su mejor momento en nuestro país. Moviendo emociones en las cabezas de nuestros adolescentes y empujándolos a sus fantasías más perturbadoras dentro de mundos de pesadillas. Y contra eso no hay mucho que hacer. La afición los esperaba, con un guitarrista menos, con otra tecladista como fuera. La verdad todo ese clickbait se desvaneció a eso de las 21:40 cuando soltaron las secuencias y comenzó. Como dentro de un sueño macabro Cradle of Filth salió al escenario del Teatro Coliseo y al igual que en las calles de nuestra capital, el invierno se desató.

13 canciones que recorrieron su carrera desde su más reciente álbum hasta mediados de la década del 90. 13 canciones que trasladaron a mucho y muchas a su juventud. 13 canciones donde la banda demostró que está vigente, que su propuesta es cautivadora, que su performance es excelente y que Dani Filth puede ser criticado, cuestionado, lo que quieran, pero finalmente su sola presencia escénica aporta la teatralidad macabra. Que su magia y entrega son actuales. Y que Cradle of Filth sigue siendo un referente de la escena internacional. Por todo lo anterior simplemente respeto.

La atmósfera teatral de la banda comenzó su viaje al laberinto con “To Live Deliciously, pieza extraída de su más reciente LP “The Screaming of the Valkyries” y a continuaciónThe Forest Whispers My Name” del año 94. Con “She Is a Fire” el mensaje fue claro, tocaremos de todos nuestros álbumes, mientras en la cancha el torbellino de ira arrastrando incautos. La única defensa era el headbangging. “Malignant Perfection”, “The Principle of Evil Made Flesh” de su trabajo homónimo. “Heartbreak and Seance” “Nymphetamine (Fix)” famosa por ser parte de la banda sonora de Resident Evil. ”Born in a Burial Gown” y “White Hellebore”, los británicos saltaban de sus clásicos a canciones de su nuevo trabajo, dejando que Donny Burbage se luciera con la guitarra. Impresionando a todos con su técnica y velocidad precisa que sacó más de un alarido de sorpresa. Cradle of Filth encantó y se entregó con el público que en cada silencio se comunicó con Dani y reaccionó a cada una de sus exigencias, como esclavos ante su amo y castigador, que se fue y reapareció para presentar sus últimas piezas de colección. “Cruelty Brought Thee Orchids”, “Death Magick for Adepts” y “Her Ghost in the Fog”.

Así se pasó volando. Un poco más de una hora de show, de pesadillas oscuras en las que Dani y compañía nos empujaron a una fantasía maligna llena de riffs, teclados y el frenesí del metal sinfónico y el black. Llenando de alegría los rostros desencantados de la fanaticada gótica que repletó el Teatro Coliseo la noche de ayer. Una muy buena jornada, con buen sonido y buenas canciones. 3 proyectos increíbles. Mirando la lluvia que poco a poco empezaba a mojar las ventanas de la micro, las imágenes oscuras del show se desvanecían, guardándose una tras otra en la videoteca de nuestra memoria que tiene un tremendo archivo de shows en vivo y que sin duda no olvidará esta última visita de Cradle of Filth a nuestro país. Así nos despedimos y ¡hasta la próxima!, no te pierdas todas las novedades que con dedicación te entregamos desde Rock Legacy.

Galería | Cradle Of Filth en Teatro Coliseo – 2025

Galería | Cradle Of Filth: Uada en Teatro Coliseo – 2025

Galería | Cradle Of Filth: Ater en Teatro Coliseo – 2025

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