La jornada de este jueves 4 de junio quedará marcada como la fecha que vio el debut en tierras nacionales de Tygers of Pan Tang. Después de más de cuatro décadas de trayectoria, los tigres ingleses llegaban a Chile, saldando una deuda con los fanáticos locales de la New Wave of British Heavy Metal, en una cita que tuvo lugar en la Sala RBX y que contó además con las presentaciones de las bandas nacionales Virgil’s Codex y Burning Path, encargadas de abrir una noche que estuvo marcada por la energía, el buen sonido y el heavy metal clásico.
La jornada comenzó puntualmente con la presentación de Virgil’s Codex. La agrupación nacional ofreció un set de aproximadamente treinta minutos, destacando por una propuesta que combinó heavy metal tradicional con referencias a la mitología y cultura griega, tal como señaló su vocalista durante el show. Sobre el escenario llamó la atención la cantidad de músicos involucrados en la puesta en escena, con dos guitarristas, un vocalista principal y dos cantantes femeninas que aportaron dinamismo a la presentación.
Pese a que a esa hora la asistencia todavía era reducida, la banda logró captar la atención de los presentes gracias a una actuación correcta y bien ejecutada. Uno de los momentos destacados fue la aparición de Jaime Contreras, vocalista de Steelrage, quien fue invitado a cantar una de las canciones del grupo. La presentación sirvió para encender los motores de una jornada que recién comenzaba y dejó una buena impresión entre quienes llegaron temprano al recinto.
Setlist Virgil’s Codex
- From Ashes and Ink (intro)
- Beyond the Gaze
- Sisters of Warning
- Mortal Sin
- Stheno’s Wrath
- Vengeance of the Immortal
- Virgil’s Codex
Tras una breve pausa llegó el turno de Burning Path, agrupación surgida tras el fin de Lucifer’s Hammer. Desde el inicio se percibió una respuesta más efusiva por parte de los presentes, que ya llenaban más la sala. Su presentación incluyó seis canciones y tuvo uno de sus momentos más emotivos cuando la banda rindió homenaje a Lucifer’s Hammer con la interpretación de un instrumental del mismo nombre, dedicada especialmente a los seguidores del “martillo”.
Musicalmente fue una actuación sólida, con canciones que fueron muy bien recibidas por el público. El cierre con “Take Me High”, una de las canciones más reconocidas de su disco debut, permitió terminar su presentación con la energía bien en alto. Dentro de una banda que se mostró muy compacta, destacó particularmente el trabajo del bajista, cuya ejecución sobresalió durante gran parte del show.
A esas alturas de la noche la respuesta de la gente ya era considerablemente más activa. Aunque no se vivieron momentos de gran descontrol, sí hubo aplausos constantes, algunas canciones coreadas y una recepción muy positiva para ambas agrupaciones nacionales.
Setlist Burning Path
- Intro/Chasing the Future
- A Step Far Beyond
- Another Day
- Lucifer’s Hammer
- The Darkness That Will Last
- Take Me High
A las 21:30 horas llegó finalmente el momento más esperado de la jornada. Tygers of Pan Tang aparecía en escena para concretar una visita muy esperada por los fanáticos del heavy metal clásico. La banda abrió con “Euthanasia” y rápidamente conectó con el público a través de un setlist que equilibró distintas etapas de su carrera, con especial énfasis en los discos “Wild Cat” y “Spellbound”, trabajos que cimentaron su prestigio dentro de la NWOBHM.
Desde los primeros minutos quedó claro que la agrupación venía en gran forma. El sonido fue impecable, con guitarras gemelas equilibradas, una batería perfectamente integrada a la mezcla y una voz que se escuchó muy clara durante toda la presentación. Los solos se escucharon con total nitidez y la ejecución de los músicos fue sencillamente sobresaliente.
Aunque Robb Weir, único miembro original, no fue particularmente comunicativo, demostró por qué sigue siendo una figura fundamental dentro de la historia del heavy metal británico. Su trabajo en guitarra fue extraordinario y su presencia transmitió la experiencia acumulada durante décadas sobre los escenarios. El liderazgo del show recayó principalmente en Jack Meille, vocalista del grupo desde hace dos décadas, quien interactuó con el público, presentó algunas canciones y sostuvo una actuación vocal de gran nivel, interpretando cada tema con autoridad y energía.
La respuesta de los fanáticos fue creciendo progresivamente. Si bien la asistencia no logró llenar completamente la Sala RBX, los que llegaron al recinto de Avenida Vicuña Mackenna demostraron gran entusiasmo. Y dicho entusiasmo quedó demostrado con cánticos como el clásico “olé, olé, olé”, saltos, puños en alto y algunos pequeños mosh, particularmente cuando sonaron “White Lines”, “Love Potion No. 9” y, especialmente, “Hellbound”.
La inclusión de “Electrifyed”, adelanto del próximo álbum de estudio de la banda, fue recibida con respeto e interés, mientras que el cierre con “Love Don’t Stay” y “Suzie Smiled” terminó por consolidar una presentación que nunca perdió intensidad.
Quizás la única deuda de la jornada fue una convocatoria que merecía haber sido mayor. Sin embargo, quienes estuvimos presentes fuimos testigos de un concierto sólido, bien ejecutado y cargado de energía. Tygers of Pan Tang no necesitó de gran parafernalia para demostrar su calidad, pues bastó con buenas canciones, músicos inspirados y un público que estuvo dispuesto a disfrutar de principio a fin. Sin dudas, fue una noche donde los tigres ingleses rugieron con fuerza en su primera visita al país.
Setlist Tygers of Pan Tang
- Euthanasia
- Gangland
- Keeping Me Alive
- Back for Good
- Take It
- Electrifyed
- Only the Brave
- Paris by Air
- White Lines
- Slave to Freedom
- Love Potion No. 9
- Hellbound
- Love Don’t Stay
- Suzie Smiled
