A cinco años de la sentida partida de Chester Bennington, mayormente conocido por estar al frente de Linkin Park, su primera banda Grey Daze nos sorprende una vez más con una nueva entrega, la cual lleva por nombre “The Phoenix” y que, al igual que su antecesor “Amends” de 2020, incluye las voces originales del cantante.

El primer adelanto que conocimos de él fue el single “Saturation (Strange Love)” que vino acompañado de un videoclip -dirigido por Marc Silverstein- en el que se puede ver fragmentos de la banda interpretando en vivo la canción durante la década de los 90s. La canción es, además, la encargada de dar el puntapié inicial a este álbum y lo hace de manera potente. Tras una breve introducción en la cual se oye a Bennington sosteniendo un diálogo con alguien que le pregunta si acaso él es el “Rey Lagarto”, a lo cual él responde que no pero que es el rey, se desata un enérgico “and this is what I said!” gritado a voz en cuello como nos tenía acostumbrados en Linkin Park. Resulta curiosa, por cierto, la alusión a Jim Morrison mediante su apodo de “The Lizard King” puesto que justamente fue Chester Bennington el encargado de interpretar una canción de The Doors en “Guitar Heaven”, un disco que el guitarrista Carlos Santana lanzó en 2010 para homenajear a grandes himnos del rock.

Pero volvamos a lo que nos convoca: si “Amends” estaba marcado por el shock y la tristeza tanto de las canciones que lo conforman como también por el contexto en el que surgió (la banda se había reunido poco antes del fallecimiento de Bennington), “The Phoenix” resulta ser más bien una celebración de las más notables credenciales artísticas del cantante: su tremenda capacidad vocal para crear bellas y memorables melodías y, de ahí, pasar a la fuerza de los gritos, cargados de rabia contenida (patente en temas de Linkin Park como “One Step Closer” o “Given Up”) en un solo paso.

A “Saturation (Strange Love)” le sigue “Starting to Fly”, tanto en el orden en el que aparece en el disco como en ser el siguiente sencillo publicado. La canción inicia con la voz del baterista Sean Dowdell preguntándonos a gritos “How high can we go?” como haciendo alusión a cuán alto puede volar un ave fénix que ha resurgido.

Luego viene “Be Your Man” y te das cuenta de que estamos ante una canción que caería parada en cualquier playlist de Spotify que también incluya canciones de Bush, Candlebox o Live

Al igual que el álbum anterior, “The Phoenix” cuenta con invitados de categoría, aunque -eso sí- en menor cantidad. En la cuarta canción, “Holding You”, aparece el primero de ellos: Dave Navarro, el que se luce en la guitarra con un solo exquisito, marca registrada del hombre de Jane’s Addiction y ex-Red Hot Chili Peppers

Inmediatamente después de esta canción, y marcando la mitad de este álbum, viene “Hole”, canción que originalmente aparece en el disco “…No Sun Today” de 1997, y que cuenta con la participación de Lily y Lila, hijas del fallecido cantante. Son precisamente ellas quienes se encargan de elevar la canción, que exuda rock alternativo noventero por todos lados,  a un plano emocional superior.

Pasamos así al tercer single del disco, “Drag”, y nos terminamos por convencer de que la instrumentación regrabada especialmente para este disco le hacen enorme justicia a las voces originales de Chester Bennington sobre las que se grabó. No es exageración alguna si se aseverara que pareciera que el cantante hubiese registrado sus partes vocales junto al resto de la banda en el mismo estudio de grabación.

El otro convidado a este álbum es Richard Patrick, principalmente conocido por ser el miembro fundador y líder de la banda de rock alternativo e industrial Filter, quien realiza una gran colaboración en el estribillo de la canción “Believe Me”, conformando así un deslumbrante dueto vocal.

El viaje de “The Phoenix” encuentra su tramo final en tres canciones: “Anything, Anything”, la canción con el ritmo y paso más acelerado de todo el álbum; y las post-grungeras “Spin” y “Wake Me”, que no hacen sino terminar de darle total sentido al paso que en 2013 tuvo Chester Bennington por Stone Temple Pilots, quien sin sudar demasiado pudo ponerse en los zapatos de una leyenda del género como Scott Weiland y salir airoso, grabando incluso el EP “High Rise”.

De modo alguno estamos ante un trabajo que vaya a mover la aguja dentro de la escena. Sin embargo, y al igual que su predecesor “Amends” de 2020, no es ese el objetivo que persigue: de tener un propósito, “The Phoenix” se presenta a sí mismo como el más alto vuelo al que un ave pudo (y puede) encumbrarse. Que luego de haber estado en las más oscuras cenizas pasó a resurgir con más fuerza que nunca. Un recordatorio de que el mismo día en que Chester Bennington emprendió el viaje final fue el mismo día en el que se convirtió en una de las más grandes leyendas del rock del nuevo milenio. Y ese vuelo es, simplemente, eterno.

 

 

 

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