Ad portas de cumplir 20 años de trayectoria, “1000 Voltios Producciones” vuelve a presentar en vivo esta obra adaptada de la ópera rockJesucristo Superestrella” (Andrew Lloyd Webber y Tim Rice) que vio sus inicios en los escenarios de Broadway en los años 70’s.

Recordemos que, debido a la pandemia, todos los eventos públicos tuvieron que verse suspendidos por el aislamiento y limitación de aforos, por lo que este show fue el primero en llevarse a cabo desde 2019 y pudimos asistir a esta función a sala llena, donde pudimos presenciar toda la potencia del rock y el metal en este clásico de clásicos, sobre todo en época de Semana Santa (para los creyentes).

Así fue como nos trasladamos hasta la Sala SCD Plaza Egaña para ser testigos de un “concierto íntimo”, como lo ha definido la misma producción, ya que nos encontramos con un show performático que contó sólo con cantantes y músicos en escena, dejando a un lado –de forma provisoria- al elenco de bailarines y actores que acompañan cada una de las escenas que retratan los últimos días de vida de Jesús de Nazareth. 

Destacan en esta adaptación nacional metálica, las increíbles voces e interpretaciones de Danna Sánchez (Bandanna) como María Magdalena, Rodrigo Galaz como Jesús, Jaime Salva (Tomo como Rey) como Judas, Víctor Escobar (Alto Voltaje) como Anás, César Vigouroux (Sobernot) como Caifás, Felipe del Valle (Drake) como Simón Zelote, Rubén Hormazábal como Herodes, Cristian Farías como Poncio Pilatos y Ángelo Cancino como Simón Pedro.

Mencionar, también, el increíble y pulido trabajo en arreglos musicales, dirigido por el guitarrista Francisco Urrutia, que cuenta con la participación de Alonso Poblete (bajo), Hillthsson Miranda (Batería) y Franco Urrutia (Teclados), grupo de músicos perfectamente escogidos para crear esa atmósfera musical llena de misterio, intriga y ritmos progresivos rockeros a lo largo de toda la obra. 

Ahora hablemos de la apuesta artística. Lo interesante de Jesucristo Metalstar es la banalización de Jesús, vale decir, el dejar de endiosar a un personaje bíblico para llevarlo al cotidiano (pero rockero) mundo en el que coexistimos, para visualizarlo –así- como un igual (sin caer en herejías, claro). Este punto es el que hace que esta obra pueda ser disfrutada por religiosos y no religiosos, porque apuesta por un producto cultural que apela al desarrollo artístico por sobre las creencias de cada individuo. 

Es así, como podemos ver a una rockera María Magdalena cantar muy compungida a un Jesús en chaqueta de jeans y bototos negros; O la gran caracterización black metalera de Caifás y Anás, haciendo alusión a que estos sacerdotes son efectivamente los antagonistas en esta ópera metalera.

Si bien es cierto, en esta presentación en particular, la adaptación no estuvo exenta de pequeños detalles técnicos de audio o alguna que otra frase olvidada por alguno de los personajes, es una obra completa que está ejecutada de manera muy profesional y que, acompañada de visuales contemporáneas a las problemáticas sociales que nos aquejan en la actualidad (a cargo de Ery López de Alto Voltaje), podemos –incluso- llegar a sentirnos parte de la trama, más allá de ser espectadores.

Lo que también funciona perfectamente como un gancho atrapante, son las interacciones que los cantantes tienen con el público, sobre todo Hormazabal como el rey Herodes, quien hizo un alto y se salió de su personaje para reír junto al público al reflexionar sobre lo extraño que es estar haciendo la obra en diciembre, teniendo en cuenta que Jesús aún no nace, por lo que se cuestiona si “matarlo” en este momento sería o no un aborto. Las risas se escucharon en toda la sala.

Al finalizar la obra, los actores salieron a saludar al público y el productor general, Víctor Escobar fue enfático al señalar que “se viene una gran celebración de los 20 años de la obra en 2024, así que todo el público debe estar atento a las presentaciones de abril que prometen contar con elenco completo”. 

En síntesis, este es un show para ser disfrutado en familia, con los amigos o de manera individual, ya que es una adaptación que todo amante de la música pesada debería presenciar al menos una vez en vivo.

Te invitamos a revisar las galerías a continuación:

Galería | Jesucristo Metalstar en Sala SCD Plaza Egaña (pt. 1)

Galería | Jesucristo Metalstar en Sala SCD Plaza Egaña (pt. 2)

Galería | Jesucristo Metalstar en Sala SCD Plaza Egaña (pt. 3)

Galería | Jesucristo Metalstar en Sala SCD Plaza Egaña (pt. 4)

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By Carla Grandón

Periodista, viajera, melómana, amante del rock clásico y el Heavy Metal.

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