La noche de ayer en el Movistar Arena estuvo marcada por el regreso de Pulp a Chile, en un concierto que mezcló grandes clásicos, momentos de conexión y una conexión permanente con las miles de personas que llegaron para reencontrarse con una de las bandas más importantes del britpop.

La jornada comenzó con la presentación de Solar, banda santiaguina formada en los años 90, quienes tuvieron la responsabilidad de abrir la noche ante un recinto que poco a poco fue llenándose de seguidores. La agrupación nacional, liderada por Alejandro Gómez, aprovechó la instancia para mostrar parte de su repertorio y representar a la escena local en una cita de gran relevancia para el público rockero. Su trabajo más reciente es “Mirage”, lanzado en 2024, nominado a “Mejor Disco Rock” en los Premios Pulsar 2025, consolidando el buen momento creativo de la banda.

Ya con Pulp sobre el escenario, la atención se centró rápidamente en Jarvis Cocker. Lejos de limitarse a cantar, el frontman utilizó cada rincón del escenario como una extensión de la puesta en escena. Caminó constantemente de un lado a otro, interactuó con los músicos, estuvo sentado, se recostó sobre las tablas en distintos momentos del espectáculo y convirtió cada canción en una pequeña representación visual que mantuvo la atención del público durante toda la noche.

Uno de los aspectos más destacados fue la permanente interacción con los asistentes. Jarvis conversó con la audiencia, generando una atmósfera mucho más cercana de lo que suele verse en conciertos de esta magnitud. Incluso lanzó diversos recuerdos al público, entre ellos chapitas de la banda, provocando la inmediata reacción de quienes se encontraban en las primeras filas.

La producción también incorporó momentos participativos a través de las pantallas del recinto. En una de las dinámicas, se invitó al público a elegir una canción mediante el nivel de ruido y entusiasmo de los asistentes. Tras una verdadera competencia de gritos, la elegida fue “Help The Aged”, que posteriormente se pudo escuchar.

Otro de los instantes más memorables llegó cuando los integrantes de la banda se sentaron en el escenario para interpretar parte del repertorio en un formato más íntimo. Por algunos minutos, el enorme Movistar Arena se sintió sorprendentemente cercano, como si los asistentes estuvieran compartiendo música en el living de una casa junto a una banda que, pese a su estatus legendario, nunca perdió la capacidad de generar cercanía.

Con un repertorio que recorrió distintas etapas de su carrera, escuchamos temas como “Babies”, “Slow Jam”, “Do You Remember de First Time”, “Disco 2000”, y la icónica “Common People”, que representó una verdadera celebración en el público, y un Jarvis Cocker completamente entregado al espectáculo, con su carisma y movimientos que lo caracterizan Pulp ofreció una presentación que dejó en claro por qué su regreso era uno de los eventos más esperados por los seguidores del rock británico en Chile.

Fue una noche donde la nostalgia estuvo presente, pero que también demostró que Pulp sigue siendo una banda capaz de conectar con nuevas y antiguas generaciones a través de canciones, carisma y una puesta en escena que privilegia el contacto directo con su audiencia.

Produce: @fauna_prod